Resonante juicio

Estuvo preso casi dos años acusado de trata laboral y quedó desligado por el beneficio de la duda

El trabajador, golondrina, fue absuelto mientras que otros dos imputados fueron condenados a 8 años de prisión.
Estuvo preso casi dos años acusado de trata laboral y quedó desligado por el beneficio de la duda
Estuvo preso casi dos años acusado de trata laboral y quedó desligado por el beneficio de la duda

Llegó a San Juan para trabajar en un rubro al que se dedicó toda la vida, el de la cosecha golondrina. Como conocía el oficio, se encargaba de reclutar a amigos y allegados, así cumplió tareas de cuadrillero en un campo de aceitunas, en Sarmiento.

Cumpliendo esa labor, se vio envuelto en unas de las pocas causas de trata de laboral que se han detectado en la provincia, ya que, la Justicia Federal, al investigar a otros dos cuadrilleros, lo detuvo porque jornaleros que fueron hallados viviendo en condiciones infrahumanas, habían trabajado y vivido con él en las mismas condiciones. Todo ese detalle quedó expuesto en el juicio que concluyó ayer y por el cual fue absuelto por el beneficio de la duda y, así, zafó de una condena de entre 8 a 10 años. El escuchar el fallo que lo benefició, Jaime Gabriel Baldiviezo rompió en llanto. Es que el juez del Tribunal Oral Federal (TOF), Daniel Doffo, ordenó su inmediata libertad después de casi dos años en los que estuvo detenido tanto en el Penal de Chimbas como en su casa, ya que fue beneficiado con la detención domiciliaria. El resto de los imputados, los hermanos Roberto y Domingo Rodríguez, fueron condenados a 8 años de prisión.


La causa en la que Baldiviezo fue absuelto salió a la luz en marzo del 2021, tras una denuncia ante la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) del Ministerio Público Federal, con sede en Buenos Aires, lo que desencadenó un operativo de personal de Renatre y de Policía Federal en un terreno de Colonia Fiscal Sur, a 5 km de la Ruta Nacional 40, en Sarmiento. Los hermanos Rodríguez fueron detenidos en enero del 2022 tras ser declarados prófugos porque pesaba sobre ellos un pedido de captura. Baldivieso cayó el 30 de mayo de ese año, por lo que estuvo a una semana de cumplir los dos años detenido.


Tras la absolución, el defensor Público Coadyuvante, Sergio Herrero, quién trabajó junto al Defensor Oficial Esteban Chervín, explicó que sobre Baldiviezo “no existían ninguna de las acciones típicas ni de captación, ni de traslado, ni acogimiento, ni de recepción de las presuntas víctimas”, por lo que “tampoco se acreditó la finalidad de explotación”. Así, Herrero dijo que “Jaime era un trabajador más, autodenominado golondrina, que toda la vida se la pasó trabajando en distintos campos de ajo, aceituna o la manzana, en distintas partes del país, por ende, la finalidad de explotación no existió”. Incluso, el defensor sostuvo que “si él incurrió en algún tipo ilegalidad, que no es el caso, eso fue producto de que toda su vida fue explotado”. En ese caso, la Justicia lo absolvió por el beneficio de la duda, por falta de pruebas, y ordenó su inmediata libertad.


Diferente fue la situación de Roberto y Domingo Rodríguez. En ambos casos, el juez Doffo los condenó a 8 años de prisión por “considerarlos coautor penalmente responsable” del delito de trata laboral, al que “ofreciere, captare, trasladare, recibiere o acogiere personas con fines de explotación, aunque mediare el consentimiento de la víctima”, agravado por la situación de vulnerabilidad de las víctimas, por ser más de tres los damnificados y porque se consumó la explotación. Todo ello elevaba la escala de 8 a 12 años de cárcel.
En su momento, la fiscalía federal, encabezada por Francisco Maldonado, había pedido la condena a los hermanos Rodríguez por captar y albergar personas con fines de explotación laboral, agravado porque se dio una situación de engaño y se aprovechó la situación de vulnerabilidad de los trabajadores, sumado a que las víctimas fueron más de tres y se consumó la explotación. Así, Maldonado había solicitado 8 años para Roberto, mientras que 10 para Domingo debido “a su rol preponderante” en la maniobra. Esto último no tuvo eco frente al juez, por lo que ambos recibieron 8 años. Así, los Rodríguez continuarán con prisión domiciliaria hasta que la sentencia quede firme, explicaron fuentes judiciales.


Sobre los ahora condenados recayeron las pruebas tomadas en los allanamientos, lugares en los que se descubrieron asentamientos precarios, al punto que las condiciones de higiene fueron calificadas como “totalmente inhumanas”. Habían quedado en la mira por captar 44 trabajadores de Salta y Jujuy para traerlos a la cosecha de aceitunas, los que fueron engañados, ya que se les había prometido la cobertura del viaje, la alimentación, el hospedaje y una paga acorde.