SALUD

Tras las dos muertes de jugadores de fútbol amateur en San Juan, los cuidados que marca un especialista para disminuir el riesgo de un accidente cardiovascular

Los fallecimientos de Juan Vega y Gerardo Manghi volvieron a poner el foco sobre los riesgos cardiovasculares durante la práctica deportiva. El cardiólogo Antonio Vives habló y remarcó la importancia de los controles médicos, los antecedentes familiares y la detección de factores de riesgo antes de realizar actividad física de alta exigencia.

La práctica deportiva es una actividad recomendada para mantener una vida saludable, pero cuando se realiza con exigencia, especialmente después de los 35 años, requiere determinados controles para reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares. En los últimos días, dos muertes ocurridas mientras se disputaban partidos de fútbol amateur en la provincia volvieron a poner el tema en el centro de la escena.

El primero de los casos ocurrió el jueves 27 de agosto, cuando Juan Vega, de 48 años, murió luego de sufrir un infarto mientras jugaba al fútbol con amigos en el complejo deportivo Rufrano. A pocos minutos de finalizar el encuentro, se desplomó sobre la cancha. Sus compañeros intentaron reanimarlo hasta la llegada de la ambulancia, pero durante el traslado al hospital ingresó sin signos vitales.

El segundo episodio ocurrió el sábado pasado, en Rodeo. Gerardo Manghi, un hombre oriundo de Buenos Aires que residía en San Juan desde hacía varios años, se encontraba jugando un partido de la categoría veteranos cuando se descompensó. Fue trasladado al hospital de la zona, donde recibió primeros auxilios, pero finalmente falleció. Ante estos casos, 0264 Noticias dialogó con el cardiólogo Antonio Vives, quien explicó cuáles son los cuidados y controles que deberían tener en cuenta quienes realizan actividad física.

Lee también: El amor por el fútbol que creció jugando entre chicos y que hoy es fiel reflejo de la visibilidad y el espacio que tienen las sanjuaninas para cumplir sus sueños

Uno de los principales puntos que destacó Vives está relacionado con la edad y los antecedentes familiares. El especialista aclaró que no se trata de dejar de hacer deporte, sino de conocer el estado de salud antes de someter al organismo a una exigencia importante. “Si estás haciendo deporte y pasaste el rango de los 35 a 40 años, es importante mirar los antecedentes familiares y chequearse”, sostuvo.

En ese sentido, explicó que, aunque existen accidentes cardiovasculares en personas jóvenes, estadísticamente son menos frecuentes. Por eso, recomendó que quienes practican deportes de manera competitiva o realizan entrenamientos exigentes incorporen controles periódicos. “Si una persona ingresa a un gimnasio o está haciendo deportes de manera competitiva, a partir de los 35 años es importante mirar los antecedentes familiares y chequear”, señaló.

Además, remarcó que la competencia no solamente implica un esfuerzo físico, sino también estrés y presión psicológica. “El deporte competitivo lleva exigencias y genera estrés, la presión psíquica. Entonces es interesante que todas las personas que estén haciendo competencias, que estén compitiendo en alguna disciplina deportiva, se hagan por lo menos un chequeo al año”, explicó. Vives también hizo referencia a las muertes súbitas durante la práctica deportiva y señaló que se trata de un fenómeno que puede presentarse en distintas disciplinas. “En todas las disciplinas deportivas hay muertes súbitas, pero lo que más se ve y lo que más se escucha son los jugadores de fútbol, quienes hacen arritmias”, indicó.

El especialista explicó que el entrenamiento genera modificaciones en el corazón, de manera similar a lo que ocurre con los músculos cuando son sometidos a una exigencia constante. “La realidad es que el entrenamiento lleva a que el corazón haga hipertrofia, lo mismo que los músculos cuando las personas los entrenan en los gimnasios, cuando los sobrecargan de trabajo, se agrandan. Bueno, en el corazón pasa lo mismo”, detalló. También advirtió sobre quienes comienzan a realizar ejercicios de alta intensidad sin una preparación previa. “Suele haber gente joven que hace demasiada carga y lo primero que hacen es levantar pesas, no hay un precalentamiento, entonces con ese tipo de gimnasia no es conveniente desde el punto de vista cardiovascular”, afirmó.

Lee también: Más de 5000 sanjuaninos ya están inscriptos al REPROCANN y crece el interés de los adultos mayores por el cannabis medicinal

Los antecedentes familiares y la hipertensión 

Para determinar los controles necesarios, la edad no es el único factor. Vives destacó especialmente la importancia de conocer los antecedentes familiares. “Depende mucho de la edad y de los antecedentes familiares”, sostuvo. El cardiólogo puso especial énfasis en esta última enfermedad porque puede permanecer durante años sin presentar síntomas. “La presión alta no tiene síntomas”, explicó, y agregó: “Nosotros le decimos el asesino silencioso, porque va haciendo daño en el corazón, en el riñón y en el cerebro hasta que con el tiempo aparece finalmente el accidente”.

Según Vives, la prevención debe comenzar con una evaluación integral y no limitarse a un único estudio. “Cuando el paciente viene al consultorio, lo primero que se hace es investigación, la historia clínica completa y se investiga a la familia a ver si hay antecedentes cardiovasculares”, explicó. A partir de esa información se determinan los estudios necesarios. “A ese paciente le pido no solamente un electro o una ergometría, sino también le pido un perfil”, señaló. Entre los análisis, destacó la función renal y el perfil metabólico, además del colesterol. “Lo nuevo está en pedirle una analítica, hacer un análisis y pedir dentro del análisis no solamente el índice de función renal, sino un perfil metabólico, pedir el colesterol”, indicó.

Lee también: El nuevo perfil de las maternidades en San Juan, menos nacimientos y más embarazos después de los 35: la mirada de dos especialistas locales

La enfermedad cardiovascular puede comenzar a edades tempranas 

El especialista advirtió que los problemas cardiovasculares no son exclusivos de las personas mayores. “La enfermedad aterosclerótica empieza a muy temprana edad. La aterosclerosis, la enfermedad de los vasos, lo que lleva a un infarto, empieza a muy temprana edad”, afirmó. Como ejemplo, señaló: “Hay pacientes que tienen 29 años de edad y han tenido un infarto”. Según explicó, la aterosclerosis implica la formación de placas en las arterias que pueden terminar provocando un infarto cardíaco o cerebral.

Entre los principales factores de riesgo, Vives mencionó el tabaquismo, la hipertensión, la diabetes, el colesterol y el sedentarismo. “Dentro de la prevención tienes que trabajar con estos factores de riesgo, que hay algunos modificables y otros que no son modificables”, explicó. Por eso, los controles permiten detectar qué factores están presentes en cada persona y actuar sobre aquellos que pueden modificarse mediante hábitos saludables o tratamiento médico.