Conocé las diferentes costumbres y rituales para año nuevo
En muchos países se realizan diferentes tipos de rituales para cambiar la suerte de un año al otro, para atraer la abundancia y la energía positiva para el año que comienza. Las costumbres para el 31 de diciembre cambian según la cultura, el país y las creencias de cada uno.
A continuación te contamos de donde provienen y que significan los distintos rituales:
Usar ropa interior rosa. Regalar o que te regalen una bombacha rosa es una tradición navideña bien argentina inspirada en la época victoriana, cuando la moda de las cortes en Navidad imponía el rosa en vestidos y lencería. Este color tiene el propósito de atraer prosperidad y buena suerte. Se regala de mujer a mujer el 24 de diciembre y se estrena el 25 o el 31. El motivo del rito: para tener buena suerte.
Barrer la casa. Esta costumbre proviene de México, donde dicen que hay que barrer de adentro hacia afuera para alejar a la mala suerte, ya que se asocia a la limpieza física a la purificación espiritual. El motivo del rito: para eliminar las impurezas.
Comer 12 pasas de uva. Este rito es uno de los más conocidos: a las doce en punto, se comen pacientemente y sin interrupción 12 pasas de uva, una por cada campanada que anuncia el cambio de año. Y en cada una se puede pedir un deseo. El motivo del rito: para tener un año dulce.
Vestirse de blanco. Es el color de la pureza y la renovación. Esta asociación se explica porque, al ser un tono acromático, no es un color sino una luz compuesta por la suma de todos los demás, por lo tanto es capaz de atraer nuevas energías. El motivo del rito: absorber las buenas vibraciones.
Subir escaleras. ¿Querés un ascenso en tu trabajo, que se cumpla algún proyecto o despegue tu emprendimiento durante el siguiente año? Entonces, subí algunos escalones de una escalera para estar más alto que los demás. Si no hay escalera, podés pararte sobre una silla unos segundos. El motivo del rito: ascender.
Quemar ropas y papeles viejos. En Perú, Honduras y Ecuador, queman prendas y muebles que simbolizan un mal recuerdo. En Colombia, se escribe en papelitos lo que se desea alejar de la vida y se los guarda en un muñeco al que se prende fuego. Una modalidad para terminar con lo malo es destruirlo simbólicamente dentro del fuego purificador. El motivo del rito: hacer espacio y dar lugar a lo nuevo.
Encender velas. Las velas suelen ser sinónimo de placer y bienestar, por eso las usamos cuando queremos ambientar un espacio, pero también sirven para pedir buena fortuna. Las velas amarillas activan la abundancia; las rojas, el amor; las verdes, la buena salud; las blancas, la claridad mental; y las naranjas, la creatividad. El motivo del rito: para agradecer y pedir.
Conservar laurel. Una hoja de laurel es símbolo de éxito y riqueza, es por eso que a la medianoche del Año Nuevo tenés que poner una hoja en tu billetera. El motivo del rito: que se cumpla todo lo que te propongas los próximos doce meses.
Pisar con el pie derecho. Justo después de las doce, quien aspire a un año libre de obstáculos, deberá pisar fuerte con el pie derecho. El motivo del rito: para ir por el buen camino.
Sentarse y pararse. Los que quieran la libreta roja, tienen que sentarse en una silla 12 veces, una por cada campanada. Es el ritual para aquellos que desean llegar al altar durante el siguiente año. El motivo del rito: casarse.
Salir con valijas a la vereda. Este rito es ideal para los que aman o sueñan con viajar. No importa si aún no tenés plan ni dinero para hacerlo, esta costumbre popular mexicana te predispone a que se cumpla. Tenés que armar la valija como si estuvieras a punto de irte de viaje y salir con ella a la calle después del brindis. El motivo del rito: para cumplir el sueño de viajar.
A pesar de la cantidad de ritos, lo importante es pasar la última y la primera noche de cada año con los seres queridos y en paz.
(Fuente: Infobae)