Benjamín, de la angustia a la emoción
¿El "viejo de la bolsa" es el Cura Brochero?
"¿Tuviste miedo? No. El viejo de la bolsa no es tan malo". Ese diálogo fue el que tuvo Benjamín con su familia cuando se subieron al helicóptero que lo trasladó hasta el hospital. Apenas lo encontraron, el nene tomó mucha agua porque estaba deshidratado.
Lo primero que dijo el pequeño, que estuvo más de 24 horas perdido sólo en el campo, que caminó 21 kilómetros mientras más de 1500 personas a lo largo de las horas participando del rescate, fue que no tuvo miedo. La noche, lo más duro en La Laja, era además lo que mayores temores generaba en quienes conocían el campo ya que es sabido que en la zona suelen verse pumas.
"Vimos unas huellas, que seguían y se terminaban en un monte y allí abajo estaba él", contó una de las primeras personas que dio con el pequeño de cinco años.
Tranquilo, como si hubiese salido hace un par de horas, sediento, sin un rasguño: así lo encontró el grupo de rescatistas. Los médicos determinaron que no tenía un cuadro de deshidratación importante a pesar de haber pasado más de 24 horas sin tomar una gota de agua. Para algunos, era su destino; para otros, un milagro.
¿Se tratará de un nuevo milagro del sacerdote cordobés?
José Brochero recorría 200 kilómetros, aproximadamente, cruzaba las sierras en una travesía que le llevaba tres días a lomo de mula y, a veces, con casi quinientas personas en sus recorridas.
Quienes en ese entonces transitaron el camino de la evangelización y la fe, reconocieron que en muchas ocasiones fueron sorprendidos por fuertes tormentas de nieve y Brochero nunca sucumbió ante esas adversidades.
En San Juan, el milagro comprobado obró sobre Camila, la pequeña que estuvo al borde de la muerte y en coma durante mucho tiempo, se recuperó y ahora lleva una vida normal y ya comenzó el secundario.
En Córdoba se le atribuyó el primer milagro a la salvaciónde Nicolás, el niño que con 11 meses regresaba con sus padres de la capital cordobesa hacia Mina Clavero, cuando un auto que venía de frente lo dejó sin signos vitales y estuvo al borde de la muerte. "Los médicos nos entregaron un niño con vida vegetativa, que había perdido masa encefálica y ósea creaneana, la mitad de su hemisferio izquierdo era inexistente. Se había salvado, pero nos habían anticipado que no caminaría ni hablaría y que sería ciego. Pero no nos quedamos con ese diagnóstico, Osvaldo y yo seguimos implorando al Cura Brochero su intercesión. Cuando de pronto milagrosamente comenzó a hablar de a poco y después a caminar", contaron en ese momento los papás del hoy adolescente que está también en el secundario.