La campaña no frenará los próximos aumentos
En diferentes oportunidades desde el Gobierno señalaron que los aumentos tarifarios se concentrarán en el primer semestre que, aunque no lo digan, a nadie escapa que forma parte de una estrategia electoral que tiene como principio ajustar durante los primeros seis meses del año para llegar con el oxígeno que significaría salarios "nuevos" por las paritarias con tarifas "viejas" a las elecciones.
En este camino, el último día de marzo se conocerá el aumento de gas que el Gobierno asegura que rondará el 30% y los privados pujan para que sea mayor porque sino se generaría un conflicto con las empresas licenciatarias de transporte y distribución. Y a esto se le sumarán leves aumentos en el resto de los energéticos hasta diciembre, siempre y cuando no sucede una nueva devaluación como en 2018.
Tanto es así que en abril, a la par de la suba del gas, ya se comienza a perfilar otro incremento en los combustibles. El precio de las naas y el gasoil en Argentina depende en buena medida de la cotización del petróleo en el mundo, valor que en marzo está estable en u$s 67 por barril en su variedad Brent.
Pero lo que presiona es la suba del dólar y el ajuste impositivo. El Gobierno decidió dividir en dos tramos el alza del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos que se aplicó desde el 1° de marzo con el fin de contener el alza en los combustibles, por lo que a partir de abril la nafta aumentaría $ 0,485 por litro y el gasoil se encarecerá $ 0,282 por litro. Esto representaría una suba de 1% para la súper y 0,8% para el gasoil común en las estaciones porteñas de YPF.
Fuente: EL CRONISTA