TESTIMONIO
El crudo relato de la madre de una nena abusada por su padrastro
Desde hace algunas semanas Valle Fértil fue noticia al conocerse reiterados casos de abuso sexual de menores. Estos hechos encendieron las alarmas en el departamento cobrando gran trascendencia y preocupación. Este martes, Laura una vecina de ese departamento contó que su ex pareja abusó de su hija durante tres años. La menor tenía 11 años cuando comenzaron estos aberrantes episodios.
"Cuando nos dimos cuenta, ella no me dio el detalle de hace cuanto sucedía esto. Una vez que estuvo en Cámara Gessell en ANIVI, le pregunté por qué no me contaba cuando había comenzado esto ya es ahí donde me dijo que empezó desde la segunda noche que él entró a mi casa", relató.
La mujer afirmó que el sujeto violó a su hija confirmando acceso carnal en los reiterados abusos cometidos
"Mi hija no me contó porque estaba amenazada. La amenazaba con la vida de mis otros hijos y con la mía", manifestó Laura señalando que el acusado amenazaba a la menor abusada para que no le contara a nadie lo sucedido si no iba a matar a sus hermanitos y a su madre.
"Mi hija al momento de contarme se quebró , lloró y sentía culpa porque decía que no hubiésemos pasado por algo así si ella hubiese hablado antes. En su momento priorizó la vida de sus hermanos y la mía antes que la de ella", contó.
"Una vez que pasó esto, le pedí a una psicóloga que asista a mis otros hijo y uno de ellso contó que vió como él (el acusado) la desnudaba a mi hija. Yo me quedé helada porque mi hijo nunca me dijo nada. No pasaba mucho tiempo en mi casa, estaba trabajando la mayor parte del tiempo, y en la otra parte del tiempo ellos estaban en mis escuela", prosiguió.
La mujer afirmó que sus hijos sufrieron algunos daños psicológicos: "Mi nene ahora tiene problemas para ir al baño. Es como que tiene miedo de ir al baño".
El hombre, también oriundo de Valle Fértil cuya identidad no trascendió para resguardar la identidad de las víctimas, tiene 28 años y se encuentra detenido. Trabajaba como empleado de una mueblería y en ocasiones oficiaba como changarín.
El caso sirvió como detenonate para que un grupo de mujeres vallistas ponga el grito en alto y organizar un espacio de contención para víctimas de abuso sexual. Además, en las escuelas comenzaron a implementarse espacios donde se habla de educación sexual.
"Yo me siento culpable porque tendría que haber estado más cerca de mis hijos. Ellos me estaban necesitando y yo no me di cuenta", concluyó.
Fuente: LV5 Radio Sarmiento