El técnico de San Martín de Mendoza, furioso tras el triunfo de Peñarol
El pase de Peñarol a la final del Torneo Regional Amateur terminó con escándalo e incidentes durante el complemento. El local ganaba la serie 3 a 0 cuando los jugadores de San Martín de Mendoza abandonaron el campo de juego y se dirigieron al vestuario donde produjeron grandes destrozos.
El técnico del conjunto mendocino, Lucio Ramos, se mostró indignado al finalizar el encuentro y manifestó que “este partido está choreado desde antes de que inicie la serie. Espero que este partido se juegue de nuevo, se haga algo”.
Ante los micrófonos de AM 1020 fue muy duro con el árbitro. “Un árbitro que no tiene ni respeto por la profesión. Quisiera saber quién fue el responsable, porque esto es un afano total. Faltó que nos pusieran un arma en las piernas y nos dijeran ‘muchachos, no tienen que ganar’. Fue el robo más grande que he visto en el fútbol. Es un robo al deporte”, indicó.
“Tenes que ver el esfuerzo que hicimos. Lo importante es que ganes o pierdas con dignidad. Nosotros no pudimos hacer nada. A mí me duele el alma”, concluyó Ramos.
Por su parte, este lunes, en declaraciones al mismo medio, el presidente de Peñarol, Oscar Cuevas expresó que los sanjuaninos “tratamos de jugar en la cancha los partidos. Lo que se hable después será problema de la gente que lo hable”. Además, aseguró que analizarán los dichos de los mendocinos y evaluarán si presentan una acción judicial.
“Ellos en ningún momento trataron de jugar al futbol. Vinieron a ensuciar el partido para terminarlo antes”, afirmó Cuevas, quien se mostró confiado en que les darán el partido por ganado. “La gente de Peñarol se portó muy bien, no reaccionaron cuando los fueron a provocar. Fue una fiesta, a medias, pero fue una fiesta”, sentenció.
Los jugadores de San Martín destrozaron la puerta de entrada del vestuario, el lavamanos, azulejos, una camilla.