VIOLENCIA DE GÉNERO
A un año del femicidio de Yamila Pérez ¿Cómo sigue el caso?
Era de noche el 17 de junio del 2018 cuando una vecina de la localidad chimbera de El Mogote caminaba por un decampado cuando advirtió algo estremecedor. En una zona retirada, yacía el cuerpo sin vida de una mujer. Inmediatamente, la señora dio aviso a la Policía, que rápidamente constató que se trataba de una mujer que había sido brutalmente asesinada.
Al comenzar las pericias, las autoridades se sorprendieron por el grado de violencia que había sufrido la víctima. Presentaba múltipleas heridas de arma blanca, sus brazos habían sido arrancados y su rostro estaba desfigurado.
La familia de la mujer pudo reconocer el cadáver por los tatuajes. Se trataba de Yamila Pérez, de 23 años, madre de cuatro hijas pequeños. De hecho, en mayo Yamila había dado a luz.
Las primeras investigaciones apuntaron contra su ex pareja, un integrante de una reconocida familia narco conocida en el ambiente delictivo como "los Pastelito". Pérez había entablado una relación con Ramón "Cunta" Sosa, con quien tuvo dos hijos.
Sosa fue el primer detenido por la conexión con la joven asesinada. Quien resultó aprehendido en segunda instancia fue Evaristo Molina, un hombre de 67 años que contrataba los servicios sexuales de Yamila. Un prospecto médico a su nombre encontrado en el lugar del crimen fue clave para detenerlo.
La primera hipótesis indicaba que "Cunta" Sosa se había vengado de Pérez porque ella había delatado a los "Pastelitos", resultando en la detención de más de 20 miembros de la familia.
Sin embargo, esta hipótesis fue descartada cuando Evaristo Molina confesó el crimen semanas después de su arresto. En su versión afirmó que tomó la violenta determinación porque Pérez lo había "chantejeado" de contarle todo a su mujer si seguía demorando el pago por sus servicios.
Familiares de Yamila no confiaron en la declaración de Molina y hasta el día de hoy, a un año del crimen, sostienen que los "Pastelitos" son los responsables del brutal femicidio.
En diciembre del año pasado, el juez del Tercer Juzgado de Instrucción, Guillermo Adárvez, procesó con prisión preventiva al hombre de 67 años y desde entonces permanece en el Penal de Chimbas.
A un año del crimen, no hay una fecha definida para el comienzo del juicio oral contra el único procesado por el femicidio.
Su familia visita tribunales para interiorizarse sobre el estado de la causa y para pedir que se aplique la pena máxima contra Molina.
Matías González