SAN JUAN
A un año del asesinato de Florencio Chávez: un crimen sin resolver
El 23 de junio pasado los vecinos de calle Roque Sáenz Peña y Landa en Santa Lucía amanecieron horrorizados. Un auto estacionado en la banquina con una persona inmóvil dentro fue el motivo para que la Policía se haga presente en el lugar. Florencio Chavez, quien se dedicaba a la compra y venta de dólares, fue hallado muerto de un tiro en la cabeza.
Según las primeras hipótesis del crimen, lo habrían fusilado para robarle. Sin embargo, descartaron que se haya tratado de un simpe robo ya que dentro del baúl del Volkswagen Bora de Chávez había una mochila con 20.000 dólares y un millón de pesos. Solo se llevaron un maletín y un celular. Esta evidencia monetaria quedó a disposición del Tercer Juzgado de Instrucción a cargo del juez Guillermo Adárvez. Casi un año después, el magistrado giró lo referente a esa suma dinero al fuero civil ante un eventual reclamo de su familia.
Con el correr de los días, se supo que Chávez se dedicaba a operaciones de compra y venta de divisas (en su mayoría dólares) y que el día antes que fuera hallado muerto estaba por cerrar un jugoso negocio.
Salió de su casa el viernes 22 de junio, le avisó a su esposa que no iba a regresar a almorzar y le pidió que el prepara la máquina de contar dinero. Luego se dirigió a calle Roque Sáenz Peña donde encontró la muerte, cerca del medio día. Su cuerpo fue hallado 24 horas después.
Los detalles del motivo por el cual sus ejecutores lo ultimaron, se desconocen. Se presume que el arma que lo fusiló es un revólver calibre 22, sin embargo nunca apareció. Tampoco hubo detenidos.
Desde su entorno familiar se manejaron con hermetismo y sus allegados evitaron dar declaraciones al respecto días despues de acaecidos los acontecimientos. Sin embargo, recientemente. se conoció que sus familiares solicitaron a la Justicia celeridad en la investigación para evitar que el caso quede impune.
Este sábado se cumple un año del homicidio que aún no tienen claros responsables y aún se barajan diversas hipótesis de lo que sucedió realmente ese 22 de junio al mediodía en la zona de calle Roque Sáenz Peña y Landa.