Fue a Chile a trabajar, se quedó sin plata y no puede volver a San Juan
Jorge Valdez viajó a Chile en busca de una mejor situación económica. En San Juan había estado pagando su propio auto, pero por la crisis no pudo seguir abonando y la agencia se lo quitó. Comenzó a trabajar como chofer en una empresa de remises pero la situación seguía siendo difícil para él, que está separado y tiene dos hijos. Por eso, en noviembre pasado decidió mudarse a Santiago para comenzar a trabajar como chofer de Uber. Pero en el medio pasaron cosas y la pandemia de coronavirus lo dejó ahora varado en el país trasandino.
“Vine a trabajar, no vine de vacaciones”, afirmó en un intento de justificar su situación, conociendo que a muchos de los argentinos que están en el extranjero los juzgan por querer volver. Si bien, había viajado a Chile en agosto pasado, en octubre volvió a San Juan para votar y para estar al lado de uno de sus hijos el día de su cumpleaños. Tampoco podía volver al país vecino porque las manifestaciones en contra del presidente Piñera ganaron las calles y la represión del gobierno lo asustaba. Pero en esos meses, las cosas no mejoraron para él y en febrero viajó a Santiago otra vez.
Como chofer de Uber, estaba llevándola bien hasta que la pandemia desató lo peor. Los chilenos dejaron de salir a la calle y casi no conseguía pasajeros. Tuvo que devolver el auto y encerrarse, porque como en todos lados, hay algunos que no entienden y siguen circulando como si el coronavirus no existiera. “Desde mitad de marzo estoy varado, pensé que iba a durar poco, por eso no volví rápido. Hoy estoy alquilando una pieza y debo abril. Los alquileres son carísimos. Me he quedado sin dinero para poder volver”, contó a 0264Noticias. Desesperado, Jorge no ve la hora de poder volver para ver a sus hijos. Hasta hizo empanadas para salir a vender, pero la segunda vez que salió a la calle sintió que se exponía mucho y que podía llegar a contraer el virus.
La embajada argentina está cerrada y nadie atiende el teléfono, asegura. “Llamé y sólo me atendió una máquina. En un momento me atendió una chica y no me dio ninguna solución. Lo único que me dijo es que entrara a la página web para llenar un formulario pero tampoco me respondieron”, relata con angustia.
“Nadie sabe lo que está pasando de este lado, pero todos opinan. Una mujer chilena se ofrecía a hacer un viaje en combi y aseguraba llegar a Mendoza, pero nos dicen que sólo llegas hasta el puente. Cobraba 6 mil pesos argentinos y ahí te quedabas varado. Después un taxista de Mendoza hasta Uspallata cobraba 8500 pesos, solo llevaba tres personas porque eso es lo permitido. Pero ¿cómo haces del puente de Los Libertadores hasta Uspallata, son casi 90 km?. Un remisero sanjuanino cobraba desde Mendoza a San Juan 15 mil pesos”. Como no cuenta con el dinero para poder hacerlo, Jorge pide que el gobierno lo ayude a volver a su tierra.