2020-06-13

FUNDACIÓN DE SAN JUAN

San Juan, la provincia que supo levantarse después de cada caída

Este sábado se conmemora el aniversario n° 458 desde que Juan Jufré fundó la ciudad. Desde entonces, la provincia ha enfrentado diversos procesos de refundación y reconstrucción obligados por las distintas catástrofes que se produjeron a lo largo de los años.

''Algunos historiadores afirman que el renacer constante es el destino de San Juan”, dice Eduardo Carelli  para cerrar un detallado relato sobre los distintos procesos que tuvo que atravesar la provincia para llegar a ser lo que es actualmente: una de las ciudades más modernas de la región y el país.

Y la historia de San Juan básicamente se ha tratado de eso: caerse, levantarse y reinventarse para erigirse cada vez más moderna y brillante.

El historiador Eduardo Carelli hizo un repaso en 0264 Noticias sobre algunos de los hitos históricos más importantes desde la fundación de San Juan.

La Primera Fundación

Todo comenzó el 13 de junio de 1562 cuando Juan Jufré llegó a estas tierras. “La lógica por la cual se fundó San Juan del margen derecho de lo que hoy conocemos como río San Juan, es porque los españoles llevaban cabo fundaciones que estaban absolutamente planificadas, no eran improvisadas. La idea era que las ciudades se conviertan en vértice de un triángulo defensivo”, explicó el especialista.

El fundador permaneció durante algunos días en la flamante ciudad y regresó a Chile, en donde poseía su asentamiento e intereses económicos.

Si bien el lugar simbólico de la fundación se encuentra en la plaza que hoy lleva el nombre de Juan Jufré, los historiadores coinciden en que la ciudad podría haber sido fundada a la vera del río, en la zona de calle Salta hacia el este, en algún punto de Concepción.

Los datos históricos coinciden en qué la ubicación no ha sido determinada con certeza porque una inundación  que se produjo en 1833, destruyó la primera ciudad, acabando con muchos hitos de la provincia y con los registros históricos de le época fundacional. De ello hablaremos más adelante.

La fundación inicial fue precaria, de construcciones y estructuras frágiles a la humedad por estar a la vera del río y dónde los primeros ciudadanos estaban expuestos al paludismo. Por ello, los pobladores originales que acompañaron a Juan Jufré en sus expediciones y que se quedaron en estas tierras decidieron solicitar al cabildo (institución creada tras una fundación para servir como institución gobernante) trasladar la ciudad a tierras más altas

La primera ciudad, la de la fundación original, prosperó por muy poco tiempo ya que una crecida del Río San Juan que se produjo entre fines de 1593 y principios de 1594, la destruyó casi por completo.

La refundación

Para fines del siglo XVI, Luis Jufré, hijo del fundador, llegó a San Juan y atendió el pedido de los primeros pobladores: trasladar la ciudad hacia el sur, hasta la ubicación en donde hoy se emplaza la actual ciudad. Este proceso de refundación duró muchos años y significó el primer gran cambio, según relata Carelli.

El primer terremoto

La primera vez que la tierra se sacudió con gran intensidad fue el 13 de mayo de 1647, siendo el primer terremoto que se produjo en San Juan del que se tiene registro. Sin bien la mayoría los documentos que reflejaron la destrucción que ocasionó este movimiento telúrico se perdieron en inundaciones posteriores, quedaron constancias de que se produjo y ocasionó daños significativos aunque no se ha cuantificado el nivel de pérdidas y destrozos que generó.

Épocas de crecimiento

Luego del proceso de reconstrucción obligada por el terremoto, la nueva ciudad comenzó a florecer en donde hoy se encuentra el microcentro sanjuanino. San Juan fue creciendo a tono con las épocas de esplendor de las colonias españolas en Sudamérica.

La ciudad se convirtió en la frontera este de la Capitanía General de Chile, siendo uno de los bastiones de la región cuyana.

“Se le denominaban capitanías porque quien gobernaba esa unidad era alguien que debía tener rango militar para combatir la amenaza inminente que había en la zona. San Juan fue la frontera de la expansión al este de esta capitanía. Por eso se le llamó originalmente ‘San Juan de la Frontera’, porque fuimos esa frontera desde el Océano Pacífico hacia el Atlántico”,  contó Eduardo Carelli.

San Juan perteneció a la Capitanía General de Chile hasta 1776, cuando España decidió integrar a los territorios al flamante Virreinato del Río de La Plata. Desde ese momento hasta 1810 San Juan perteneció a la Gobernación Intendencia de Córdoba del Tucumán, que no reconoció a la Primera Junta.

Sin embargo, San Juan decidió adherir al Gobierno Patrio y los sucesos acaecidos en Buenos Aires.

Luego de esa adhesión, el primer gobierno patrio reorganizó el interior del país, delimitando formalmente a la región de Cuyo, en donde San Juan obtuvo el rango de Tenencia de Gobernación, es decir, un teniente gobernador se encargaría de dirigir los destinos de este territorio.

En 1815, José Ignacio de La Roza se hizo cargo de la gobernación y con él, se produjo un proceso político fundamental ya que trabajó codo a codo con el gobernador de Cuyo quien era nada más ni nada menos que José de San Martín.

En los años posteriores, San Juan se convirtió en pieza fundamental tanto como para la Declaración de Independencia de 1816 (con actuaciones destacadas como la de Fray Justo Santa Maria de Oro y Francisco Narciso Laprida) como para la campaña libertadora del Padre de la Patria, aportando fondos, provisiones y hombres para engrosar las filas del ejército.

“San Juan tuvo una participación activa determinante y clave en la expedición libertadora de San Martín.  El creó una unidad militar acá, tuvo contacto con los sanjuaninos de aquella época y su visita le hizo muy bien para su salud, ya que él llegó muy enfermo y se fue muy bien y optimista”, sostuvo el especialista.

Pero a esas épocas de gestas patrióticas y libertarias fundamentales, les esperaba otra catástrofe natural.

La gran inundación de 1833

En el año 1833, se produjo una inundación que destruyó gran parte de la ciudad original de San Juan, conocida como “El Pueblo Viejo”, en Concepción. Además, las fuentes históricas destacan que el agua penetró por la antigua  calle San Agustín (hoy calle Mitre) y arrasó con las viviendas e iglesias de esa zona, en donde actualmente se encuentra nuestra ciudad

“Ese brazo del Río San Juan entró aprovechando un cauce seco de la calle Mitre y destruyó edificios públicos, se perdió gran parte de la documentación que tenía San Juan en esa época, arrasó con la Iglesia de San Agustín que estaba enfrente de lo que hoy es la Plaza 25 de Mayo”, explicó Carelli.

El renacimiento político y económico post inundación

En 1833, comienza la reconstrucción política y económica en San Juan, que alcanzaría niveles determinantes con las gobernaciones de  José Martín Yanzón y Nazario Benavidez; y llegaría a su punto máximo con la corta pero eficaz gobernación de Domingo Faustino Sarmiento, en 1862.

“Cuando Sarmiento accedió a la presidencia de la Nación, San Juan alcanzó un gran esplendor que se vio reflejado en las construcciones de la época.  A partir de la década de 1870 comienza un desarrollo arquitectónico muy importante que será llamada la ‘época de la arquitectura clásica’ de San Juan, inspiradas en el estilo griego”, comentó el historiador.

El segundo terremoto

En 1894 se produjo el gran movimiento sísmico de características destructivas en San Juan. Este terremoto destruyó gran parte de la ciudad. Además, arrasó con una buena parte de los edificios públicos y viviendas particulares de las clases adineradas.

Este nuevo sismo profundizó la transformación arquitectónica que se venía desarrollando de 1870.

El renacimiento de la arquitectura de San Juan

La primera etapa del desarrollo arquitecto que inició en la década de 1870 y se vio interrumpida en 1894 con el segundo terremoto en San Juan, se reanudó a principios del siglo XX alcanzando su punto máximo en 1910, el centenario de la patria. A esta época se la llamó “etapa del renacimiento” no solo por el resurgimiento luego del terremoto sino porque se comenzó a emplear el estilo arquitectónico de la época renacentista del siglo XVI.

“Esa etapa fue muy importante porque la ciudad vivió una transformación absolutamente profunda en donde San Juan se tornó señorial, con la arquitectura asociada al crecimiento económico de la provincia. Se instalaron muchas esculturas en espacios públicos al punto de que a nivel nacional se le dio el apodo a San Juan como ‘la Ciudad de las Estatuas”, manifestó el historiador.

El día que San Juan se derrumbó

El avance alcanzado hasta ese entonces se vio interrumpido por el tercer terremoto y el más destructivo hasta la fecha. El 15 de enero de 1944, la tierra se sacudió de tal manera que casi toda la ciudad y alrededores quedaron totalmente destruidos.

El terremoto arrasó con el estilo neoclásico y renacentista que había adquirido la ciudad a lo largo de los años. Casi todos los edificios históricos como al vieja catedral, el teatro frente a la Plaza 25 de Mayo y el Cabildo de San Juan, fueron destruidos por la furia de la tierra. Los que quedaron en pie, debieron ser derribados porque sus estructuras se vieron comprometidas.

Un nuevo renacimiento

San Juan debió barajar y dar de nuevo desde 1944 en adelante. La reconstrucción además contempló un proceso de planificación urbana que dio paso a la ciudad que conocemos actualmente. Se construyeron edificios más grandes y amplios, de estructura sismo-resistente.

La apertura de Avenida Ignacio de La Roza obligó a derribar lo poco que había quedado del cabildo y el teatro que se encontraban a ambos lados de la plaza central. Por otro lado, se debió ensanchar la Avenida Libertador para incrementar su capacidad de tránsito.

Ya en la década de 1960 y principios de la década 1970, se produjo la segunda etapa de reconstrucción con el objetivo de modernizar aún más la ciudad. La reestructuración fue tan evidente que el cuarto gran terremoto en San Juan que se produjo en 1977(con epicentro en Caucete) no tuvo el mismo impacto destructivo que se antecesor.

La reconstrucción se vio interrumpida en coincidencia con las épocas de las dictaduras militares

Este proceso se reanudó en 2003, como decisión política del gobierno de turno de continuar con la modernización. Los resultados están a la vista cuando se logra observar al titán de la administración pública como lo es el Centro Cívico, el Teatro del Bicentenario y su bella plaza contigua, los nuevos museos de Ciencias Naturales y de la Memoria Urbana, la ampliación del Parque de Mayo.

Es por eso que actualmente San Juan es considerada una de las ciudades con mayores índices de modernización del país y ese proceso continúa un curso que parece ser imparable.

Pero lo relatado anteriormente no hubiese sido posible sin la voluntad de hierro y la determinación de un pueblo que supo levantarse ante cada caída, que afrontó las adversidades más complejas y logró salir airoso ante las catástrofes que redujeron a polvo y escombros la ciudad y los sueños de su gente.  

Y tal como lo dicen los historiadores, parece ser el destino de San Juan renacer constantemente. Y cada vez resurge con más fuerza. La fuerza de una provincia y de su pueblo que 458 años después, siguen de pie y más firmes que nunca. 

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