2020-07-24

POLÉMICA

Cuando los sanjuaninos hicieron justicia por mano propia

El caso del jubilado que acribilló a un ladrón en la localidad bonaerense de Quilmes desató nuevamente la polémica sobre la delgada línea entre la legítima defensa y su exceso. En San Juan se registraron varios casos en los que las víctimas acabaron con la vida de los delincuentes.

El caso de Jorge Ríos corrió como reguero de pólvora para la opinión pública, dividiendo las aguas y generando otra grieta con posturas opuestas e irreconciliables. Es que el jubilado de 71 años que mató a un delincuente que había ingresado a robar a su casa tres veces en un mismo día y en una de esas ocasiones fue golpeado por los malvivientes, puso en mesa de debate si su determinación fue correcta o no.

Por un lado, un sector de la sociedad repudió la decisión del jubilado alegando que hubo exceso en legítima defensa y que Ríos fusiló al delincuente cuando ya no podía defenderse por lo que debe ser juzgado por homicidio. Por otro lado, otro sector calificó como “heroica” la actitud de Ríos y aplaudió su accionar, argumentando que la sociedad está cansada de la inseguridad, además de criticar la prisión domiciliaria que Ríos actualmente se encuentra cumpliendo. 

El hecho trae a la memoria algunos episodios similares que se produjeron en San Juan donde, en la mayoría de los casos, los sanjuaninos reaccionaron ante la inseguridad y terminaron con la vida de los delincuentes.

A continuación, algunos de los casos más resonantes de los últimos 16 años. Cabe aclarar que se reservan algunas identidades para preservar el anonimato de aquellos que fueron víctimas e hicieron justicia por su propia mano:

El finquero de Pocito

En 2004, un hombre que cuidaba una finca en Pocito mató de un escopetazo a un ladrón que había ingresado al lugar para robar. El hombre había sufrido 10 robos a lo largo de su vida y esa noche, cansado, tomó la determinación de acabar con la vida del delincuente.

Fue detenido y permaneció tres días demorado hasta que la Justicia consideró que actuó bajo legítima defensa.

Nochebuena para el olvido

El 24 de diciembre de 2008, una pareja y su pequeña hija vivieron una noche que quedará marcada a fuego y sangre. Un ladrón intentó ingresar a la vivienda que alquilaban en Capital, y el padre de familia le disparó.

Días después, familiares y amigos del delincuente abatido les quemaron la casa, por lo que debieron mudarse de inmediato para evitar represalias.

Robo a la agencia de quiniela

En julio de 2010, se produjo uno de los casos más impactantes. Dos jóvenes delincuentes ingresaron a una agencia de quiniela ubicada en Avenida Ignacio De La Roza y Juez Ramón Díaz, en Capital. Armados, los jóvenes encañonaron a la mujer del propietario, Luis Coll y exigió que le entregue el dinero.

Cuando el ladrón intentó saltar un mostrador, Coll le dio un tiro certero en el pecho. El compañero del ladrón herido se dio a la fuga. El joven malviviente identificado como Federico Cornejo salió de la agencia y se desplomó a los pocos metros, muriendo a los pocos minutos. Tenía 18 años.

La familia Coll sufrió algunas amenazas por parte del ladrón que quedó vivo pero afortunadamente, hoy se encuentran en paz tras vivir aquel traumático momento.

Asalto a la carnicería

El 30 de octubre de 2013, dos ladrones identificados como Mario Jácamo y Carlos Straus, ingresaron a una carnicería ubicada en inmediaciones de calles República del Líbano y Paula Albarracín de Sarmiento, en Rawson. Una vez adentró Jácamo encañonó al carnicero mientras que Straus, redujo a la cajera.

El carnicero, de apellido Montaña decidió hacerle frente a los delincuentes, dando paso a un forcejeo. Producto de esta gresca, Jácamo terminó baleado en la cabeza y Straus se dio a la fuga.

Si bien Jácamo no murió, perdió parte de su cráneo producto de la bala que impactó en su parietal derecho. Straus por otro lado, fue detenido dos semanas después. Ambos fueron juzgados y condenados por la Justicia.

El carnicero fue detenido y trasladado a Comisaría 24°, en Rawson. Hasta allí llegaron familiares y allegados de Jácamo intentando cobrar venganza en contra del hombre que se defendió del robo. Los efectivos policiales lograron contener los intentos por incendiar la comisaría por parte de los parientes del delincuente.

Montaña recuperó la libertad once días después del fatídico episodio y abandonó la provincia debido a las constantes amenazas que recibió por parte de los allegados de Jácamo.

EL “Gringo” Senatore

Rubén Antonio Senatore, conocido en el ámbito delictivo como “el Gringo” encontró la muerte cuando ingresó la medianoche del 26 de julio de 2015 a una vivienda en calle 25 de Mayo, en plena zona céntrica.

El propietario de la casa, se encontraba adentro y al notar la presencia del delincuente lo ejecutó de un disparo en el pecho. Senatore murió en el acto.

“El Gringo” contaba con un amplio prontuario delictivo. De hecho, pasó varias veces por el Servicio Penitenciario provincial. Tenía la particularidad de anunciar en su cuenta de Facebook que cuando saliera del Penal, iba a volver a robar.

Linchamiento en el Barrio Güemes

La madrugada del 15 de marzo de 2018, vecinos del Barrio Güemes, en Rawson, molieron a golpes a un joven de 18 años, quien habría estado robando en las viviendas de la zona. Producto del brutal ataque, la Policía dio intervención a personal de salud para trasladarlo de urgencia al Hospital Rawson.

Allí permaneció internado, en grave estado, hasta que falleció días después.

Matías González

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