Diseñaron tapabocas inclusivos para la comunidad sorda sanjuanina
En la era del coronavirus, el tapaboca pasó a ser un elemento fundamental en la población. La obligatoriedad de su uso hizo que las personas lo tomaran como indispensable a la hora de salir o trabajar. Sin embargo, en varios ámbitos y sectores, se convirtió en una barrera para la comunicación.
La comunidad de sordomudos y de hipoacúsicos, muchas veces dependen de la lectura de los labios con su interlocutor, cuando este no sabe expresarse a través de lengua de señas. Sobre todo en los organismos públicos, el tapabocas fue el enemigo de este sector de la población.
Noel Morando y Lucas Saleme hicieron de ese obstáculo un emprendimiento. Los dos jóvenes son amigos y se encargaron del diseño de los tapabocas inclusivos. “Yo soy bioingeniera, trabajo en un centro médico. Un día la doctora con la que trabajo tuvo un problema con un paciente que no le podía leer los labios y ella tuvo que sacarse el tapaboca arriesgándose, para que el paciente la pudiera entender” explicó Noel.
La joven inmediatamente lo habló con su amigo y entre los dos crearon los barbijos cuya principal característica es la gran ventana transparente que permite la visualización de los labios.
De ahí en adelante, se comunicaron con el Ministerio de Desarrollo Humano para poder realizar esta donación a las instituciones que lo requieran como así también a las oficinas públicas que a diario son visitadas por la población sordo muda.
La marca de los tapabocas inclusivo es “Bio NL” y se pueden conseguir, por encargo, a través de las redes sociales.