2020-12-18

Un perrito callejero se quedó dormido en una decoración navideña

El orejudito fue fotografiado por los vecinas y la tierna imagen le valió que una familia lo adoptara. Sucedió en Brasil.

Un perro callejero fue visto descansando en la cuna de paja destinada al Niño Jesús de un Belén en construcción, situado en una plaza del municipio de Inhuma, en el estado de Piauí, Brasil. Nádia Rosângela se encontraba de paseo con su familia por la plaza para ver los avances de la decoración navideña cuando se topó con la escena. La situación inspiró una cadena de solidaridad y, además, el perro terminó siendo adoptado por una familia.

"El pesebre es parte de la decoración navideña de la ciudad que aún está por terminar", dijo Nádia al portal Cidade Verde. "Cuando fuimos a ver la cuna nos encontramos con un cachorro durmiendo en el pesebre. Una imagen muy bonita, sobre todo para los cristianos", añadió. 

Conmovida por la situación, la mujer no dudó en ayudar. Ante la imposibilidad de llevarse el animal a su casa, decidió hacer algunas fotografías y correr la voz entre sus familiares, amigos y vecinos para ver si entre todos conseguían encontrarle un hogar. 

Al respecto Nadia dijo “Me emocioné e imaginé cómo Jesucristo está presente en tantas cosas, en tantas criaturas, en tantos seres. Para mí, ese cachorro era Jesús haciéndose presente. Lamentablemente no lo traje a casa porque ya tengo tres perros y 12 gatos adoptados”.

Unas horas después, las imágenes hicieron su efecto generando en muchas personas el deseo de adoptarlo, por lo que le pidieron ayuda para localizarlo, sin embargo al siguiente día, el cachorro ya no estaba en el pesebre.

“Se presentaron varias personas queriendo adoptarlo y yo estoy tratando de encontrarlo. Con fe en Dios será adoptado”, señaló Nadia ante las reacciones en las redes sociales.

En cuestión de tiempo, el espíritu solidario se apoderó de los vecinos y el animal consiguió un hogar para siempre. Un amigo de Nádia fue a la plaza y encontró al cachorro en el mismo lugar y se lo llevó a casa. Gracias a esta cadena solidaria, el perro pudo disfrutar de una segunda oportunidad en la vida.

Fue un final feliz. La perrita del pesebre fue muy difícil de atrapar. Parece que fue maltratada en las calles. Pero cuando la persona que la adoptó la recogió, ella se quedó tranquila, parecía que entendía que tendría una tutora”, dijo Nádia Rosangela al medio local.

Además, la mujer agradeció el interés de todas las personas por la perrita y señaló que “Aunque sabemos que hay muchos animales abandonados, nos sentimos con el corazón y la conciencia más livianos porque sabemos que, al menos, estos dos perritos no tendrán hambre, ni frío, ni serán maltratados en las calles”.

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