Lenguaje Inclusivo ¿Qué piensan los especialistas de las letras?
El Lenguaje Inclusivo ha tenido, durante los últimos tiempos, un debate constante. Están quienes consideran apropiado utilizarlo y quienes no. Desde el punto de vista de los estudiosos esta forma de hablar hipertrofia el lenguaje y, sostienen con distintos argumentos, que no existe y no está aprobado.
El escritor, Arturo Pérez Reverte, dice que añadir al final de las palabras la “e” no es correcto. Y, quienes expresan esos discursos, no pueden transformar el lenguaje para agradar a una lectura política.
“La cosa está mal enfocada porque empiezan por lo último, que es el lenguaje. La inclusión comienza con una actitud que es un contenido actitudinal frente a la otra persona de querer comprenderlo, de hacerle gestos, de acercarse, de atenderlo, todo esto es lenguaje inclusivo”, Pedro Luis Barcia, doctor en Letras.
Los estudiosos sostienen que no puede inventarse o reinventarse una lengua de la noche a la mañana. Indefectiblemente, se recorren dos caminos: el lingüístico y el sociopolítico. De todas formas, tenemos que pensar la lengua contemplando lo que podemos decir y decirnos, reconociendo la existencia de la diversidad.
¿Qué opción tenemos para usar la lengua de forma inclusiva?
Debemos considerar una lengua que abarque todas las complejidades de nuestra vida. Los especialistas recomiendan usar un lenguaje no sexista, que estaría bien hablado y que es un sistema que ya existe.
El equipo de docentes de la Facultad de Ciencias Sociales, en la cátedra Lectura y Escritura II, comentaron a 0264 Noticias que el lenguaje no sexista es más adecuado. Al usarlo hace presente, en el discurso, a mujeres e identidades lingüísticas.
Por ejemplo: “la tecnología ha cambiado la vida de los seres humanos”, “la tecnología ha cambiado la vida de la humanidad”. Son formas de lograr la inclusión sin tener que usar la “e” en palabras masculinas y femeninas.
De todas formas, no existe una única receta de esta perspectiva no sexista. El lenguaje requiere hacer un ejercicio cotidiano y voluntario de creatividad que ponemos en practica cuando nombramos.
Sin dudas, el sistema lingüístico se va modificando, pero no es necesario modificar las técnicas de la lengua. Usando el “lenguaje no sexista” no se perdería aquello que pretendemos decir. Igualmente, pueden usarlo personas empoderadas. Debemos tener en cuenta, que no somos dueños del sistema.