Los Pumas sufrieron una derrota durísima ante Escocia
Los Pumas perdieron muy fácilmente la compostura y cerraron el año con una derrota aleccionadora. Una actuación que se asemejó a más a la desconcertante versión de 2021 que a la revitalizada cara que les había imprimido Michael Cheika desde su asunción. La estrepitosa caída por 52-29 ante Escocia en Murrayfield representó el punto más bajo del equipo en 2022 y abre un interrogante de cara al Mundial de Francia 2023. Los Pumas recién volverán a jugar a mediados de julio en el Rugby Championship, tres partidos en los que deberán ajustar los últimos detalles.
Una semana atrás, cayó ante Gales, un equipo vulnerable que hoy perdió con Georgia. Los Pumas habían sido disciplinados y cometieron apenas siete penales, pero carecieron de intensidad para imponer condiciones y ser protagonistas. En Murrayfield, se pasaron de rosca.
La preocupación pasa ahora por el escaso rodaje que le queda al seleccionado antes del Mundial. No volverán a jugar por los siguientes ocho meses. Recién volverán a encontrarse para el Rugby Championship reducido (tres partidos) a mediados de julio, y no tendrán como en los dos anteriores ciclos mundialistas el duelo extra ante Sudáfrica. Poco tiempo y, como se vio hoy, mucho por corregir.