Obrero acusado de violar a su hija con esquizofrenia
La denuncia del aberrante hecho se produjo el 16 de septiembre de 2020 en ANIVI. La por ese entonces menor, confesó que cuando se fue a vivir con su padre estaba muy feliz e ilusionada, pero que las cosas cambiaron cuando él comenzó a manosearla y violarla varias veces por semana, que primero lo hacía cuando estaba ebrio, luego empezó a hacerlo, también, en estado de sobriedad.
Para la fiscal Marcela Torres, está totalmente comprobado que el trabajador cometió las agresiones sexuales, tanto simple como con acceso carnal, agravados por el vínculo, porque la chica era menor de 18 años, por la situación de convivencia, y, además, por los daños mentales que generó en la víctima.
En el juicio, la hija del obrero, contó las amenazas que le realizaba su padre para que ella no confesara. “Él iría preso y que ella terminaría en un loquero o en una tumba”.
Pero más allá de esto, la hija del acusado se mostró muy condescendiente con su padre: “Cristo nos enseña a perdonar y yo perdono a mi papá por todo el daño que me causó, que sea muy feliz y que yo también sea muy feliz”, manifestó ante el juez y ante su padre.
Condena solicitada por la fiscal
La fiscal a cargo, Marcela Torres, solicitó al juez Miguel Dávila Saffe que condene al obrero a 24 años de prisión por manosear y violar a su hija adolescente cuando vivía con él. Los abusos causaron en la chica graves daños mentales, a causa de esto atentó contra sí misma y fue diagnosticada con un cuadro de esquizofrenia paranoica y deberá tratarse (terapia y medicación) por el resto de su vida. Asimismo, pidió al juez que se investigue a la pareja del acusado y a las dos hijas que tuvo con esa mujer, por presunta complicidad en los ataques sexuales, ya que la víctima le confesó lo que sucedía y nunca hicieron nada al respecto.