Cansados de los robos tomaron la decisión de escracharlas
Los propietarios de un cotillón ampliamente reconocido en San Juan han decidido tomar medidas drásticas debido a los continuos robos que han afectado su negocio. En un esfuerzo por frenar esta ola delictiva, han optado por hacer público el rostro de quienes cometen delitos en su establecimiento.
El dueño del negocio afectado comentó que estos ladrones operan generalmente en grupos, compuestos por al menos dos, tres o cuatro personas. "A menudo ingresan por separado, pero una vez dentro, algunas se unen mientras otras hacen de distracción", señaló el damnificado.
Además, observaron que en ocasiones son acompañadas por niños, a quienes utilizan para llevar a cabo sus fechorías. "Por ejemplo, ingresan a áreas restringidas o solicitan usar el baño como una estratagema para cometer robos", añadió el propietario.
Una revelación sorprendente es que incluso mujeres embarazadas han estado involucradas en estos actos delictivos. "Hemos notado que tienen un comportamiento peculiar. Mujeres embarazadas de seis o siete meses también nos han robado", expuso el afectado.
El dueño del cotillón señaló que estas personas parecen comunicarse de manera discreta entre ellas y que han descubierto señales preestablecidas para coordinar los robos.
Finalmente, el damnificado explicó que han decidido difundir las fotos de los presuntos ladrones debido a la frustración acumulada. "Solíamos permitir que las personas ingresaran con bolsos, ya que a menudo llevaban documentos y objetos de valor, pero esto ha sido aprovechado en su contra. Ahora estamos en un punto en el que desconfiamos de todos, ya que no sabemos en quién confiar", concluyó. "El conocimiento de nuestras cámaras de seguridad y la familiaridad con el lugar nos han llevado a sospechar de todos, y a veces tenemos miedo de cometer errores