LEY ÓMNIBUS
Cómo será el ajuste a las provincias tras la baja del paquete fiscal
El gobierno de Javier Milei anunció el viernes pasado que retiraba el capítulo fiscal de la ley ómnibus, un paso que generó diversas reacciones en el ámbito político.
El capítulo fiscal, que fue el más resistido por la oposición, incluía medidas como la actualización jubilatoria, las retenciones agropecuarias e industriales, el blanqueo, la moratoria y el adelanto de Bienes Personales.
El Gobierno sostiene que el retiro de este capítulo no afecta su programa económico y que, por el contrario, facilitará la aprobación de los cambios estructurales.
Sin embargo, la decisión ha generado preocupación en los mercados financieros, que consideran que puede sacudir la aún frágil situación financiera y sobre todo cambiaria.
El equipo económico de Milei, liderado por Luis Caputo, tiene una hoja de ruta o “plan B” alternativo al capítulo fiscal dado de baja. A la cabeza de esa hoja de ruta aparecen las transferencias de fondos a las provincias que van por fuera de la coparticipación federal de impuestos.
En Economía, con pleno aval de Milei, creen que las provincias deben contribuir al ajuste fiscal. El gasto público equivale a 40 puntos del PBI, repartido mitad y mitad entre Nación y provincias. Dentro de la parte que le corresponde a Nación hay 10 puntos que corresponde a gasto social. Quedan otros 10 puntos y sobre eso se está reduciendo tres puntos, es decir el 30%.
“¿Las provincias no pueden contribuir, quieren que el costo del ajuste recaiga solo en la Nación”, se preguntan en el equipo económico.
La disputa entre el gobierno y las provincias por el ajuste fiscal quedará a la vista desde este lunes. Milei dijo que no piensa ceder en la meta de déficit 0 a fin de año.