Los más perjudicados por el ajuste: los salarios de los jubilados cayeron un 28%
La principal variable de ajuste que explicó el equilibrio fiscal de enero —el primero desde mayo de 2011— fueron los haberes jubilatorios, los cuales sufrieron un severo desplome en cuanto a su poder adquisitivo durante los últimos 3 meses. Los reportes del resultado fiscal del primer mes del año fueron claros en el peso que tuvo el atraso de los ingresos de jubilados y pensionados en el recorte, mientras que analistas alertaron respecto a que perdieron hasta 28% en términos reales, es decir, teniendo en cuenta la inflación.
“Acabo de cobrar mi jubilación de Febrero. Es el mismo monto que el de Enero y que el de Diciembre (descontando aguinaldo). Me parece que me están licuando la jubilación...con razón dicen que tienen superávit fiscal. ¿Es esa la manera de reducir el gasto público que recomienda el manual de Economía Austríaca?”, aseguró el economista en un posteo de X.
Rodríguez afirmó que entre la inflación de diciembre (25,5%) y enero (20,6%) y la esperada para febrero (alrededor del 15%) habría un aumento acumulado del 74% y la caída en el valor real de la jubilación es de $100 a $57. “Perdiste 43% de poder adquisitivo en esos tres meses que es muchísimo para un jubilado”, precisó.
Rodríguez sostuvo que la variable de ajuste han sido los jubilados y los sueldos de los empleados públicos, que no es una situación sostenible y que los ingresos, que junto con la reducción del gasto en seguridad social permitieron alcanzar el superávit fiscal en enero, son ficticios.
Según fuentes oficiales, durante enero, el Sector Público Nacional (SPN) registró un superávit financiero de $518.408 millones (0,2% del PBI), producto de un superávit primario de $2.010.746 millones y del pago de intereses de la deuda pública neto de pagos intra-sector público, que alcanzó los $1.492.338 millones. Es el primer superávit financiero desde agosto de 2012, y el primer superávit financiero en un mes de enero desde 2011.
“La estrategia de equilibrar las cuentas públicas en base a la licuación de jubilaciones es muy endeble. Por un lado, porque tiene un impacto muy regresivo y genera tensiones políticas. Por otro, porque aumenta las demandas judiciales contra la ANSES debido a que la justicia previsional no tolera la licuación de jubilaciones. No es la primera vez que el ajuste fiscal se sostiene licuando jubilaciones, pero nunca con este nivel de intensidad. La principal conclusión es que el superávit de enero es positivo, pero muy precario”, indicó un informe de IDESA.
En cuanto a febrero, el economista Jorge Colina aseguró que, suponiendo una tasa de inflación del 15%, que es la que el gobierno espera; la licuación en las jubilaciones habrá sido de 28% respecto al valor que tenía en diciembre. “Incluso con el aumento, la pérdida en marzo será de 18% respecto al último mes de 2023″, detalló.