2024-06-15

Investigación de la UFI Cavig

Detienen a otros dos sospechosos por la violación en la Costanera y, ahora, sí tienen pruebas incriminatorias

En la mañana de este sábado se llevó a cabo un importante operativo por parte de la brigada UFI CAVIG para dar con estos sujetos, los que están contra las cuerdas por las evidencias halladas, más al relato de testigos.

Los investigadores de la Unidad Fiscal Cavig y personal policial detuvieron hoy en la mañana a Federico Ojeda y Héctor Aballay, quienes quedaron bajo la lupa de la Justicia por la violación de una joven en la zona de la Costanera.

Los pesquisas siguieron el rastro de la geolocalización del celular robado de la víctima y descubrieron que estaba en poder de una persona de apellido Aguilar, quien les dijo que se lo había comprado a su cuñado Ojeda.

Durante el procedimiento de detención al sospechoso, su pareja confesó que también está involucrado un amigo de este, Aballay, dado que los había visto a ambos con objetos robados a los damnificados.

Los allanamientos fueron realizados por la UFI CAVIG, en la causa que está siendo investigada por los fiscales Eduardo Martínez y Roberto Ginsberg. Las órdenes de allanamiento fueron dadas por la jueza de Garantías Gema Guerrero.

El caso da un giro de 180 grados, ya que estaban en la mira Cristian Sebastián Aballay y Marcelo Daniel Aballay, a quienes la jueza Guerrero les había dictado prisión preventiva por un mes debido a la sospecha que existía de su presunta participación en el robo seguido de violación en la Costanera. Sin embargo, debido a las pruebas contra los nuevos apresados, Fiscalía solicitará que sean liberados, dado que se confirmó que no tendrían intervención en la causa, indicaron fuentes calificadas.

El hecho se produjo el pasado 5 de este mes, a eso de las 23.30, en las inmediaciones del Complejo Ferial de la Costanera, en Chimbas. Dos personas se encontraban en un vehículo y fueron atacadas por dos delincuentes: uno de ellos llevó al hombre a la parte trasera del auto, le ordenó que abriera el baúl y le sustrajo el gato hidráulico, la rueda de auxilio, el celular, la billetera y un pantalón marrón. Por su parte, el otro sujeto agarró a la mujer, la llevó hacia el capot y la abusó sexualmente, además de que también le sustrajo sus pertenencias.

Los investigadores de la UFI Cavig, bajo las directivas de los fiscales Roberto Ginsberg y Eduardo Martínez, desplegaron una serie de pedidos de información, como las solicitadas a las compañías de telefonía de celular. Así, los informes revelaron que el número de IMEI del celular robado (la identificación del teléfono) impactó con una línea de propiedad de un joven de apellido Aguilar.

Los pesquisas allanaron la vivienda de esta persona y encontraron el celular. Aguilar les manifestó a los uniformados que había comprado el teléfono de buena fe a su cuñado, hermano de su esposa, “lo que fue corroborado por otra hermana que se encontraba en el lugar” y que “indicó que su cuñado Federico sería uno de los autores del hecho de la Costanera”, según la información que brindó Fiscalía.

Así, los investigadores realizaron una nueva serie de allanamientos y atraparon a Federico Ojeda, quien se encontraba con su esposa, hermana de Aguilar. Esta mujer, al ser entrevistada por los pesquisas, reveló que su pareja había participado del ataque en la Costanera debido a que lo había visto llegar con los objetos robados y que no la dejaba salir de la casa para que no le contara a nadie lo sucedido.

La joven dijo que obedeció dado que le tenía miedo. Sucede que, de acuerdo a la información suministrada por Fiscalía, Ojeda tiene un pedido de captura vigente y contaba con una condena de ejecución condicional en una causa de violencia de género en la que intervino anteriormente la UFI CAVIG.

No fue lo único que resaltó la testigo, sino que, además, destacó que, el día del ataque en la Costanera, Ojeda había llegado con su amigo Héctor Aballay con los elementos robados y que, de la conversación entre ambos, escuchó que decían que se habían mandado “una cagada”. La mujer también señaló que sabía que el gato hidráulico y la rueda de auxilio ya habían sido vendidas, ya se estaban desprendiendo de todo lo robado.

Los datos condujeron a Aballay, quien intentó escaparse, pero los policías lo detuvieron a las pocas cuadras.

Los dos sospechosos se encuentran detenidos y en unos días serán llevados a la audiencia de control de detención con la jueza Guerrero.

 

 

 

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