2024-07-29

OPINIÓN

Luces y sombras de la interna peronista: ya asoman hasta candidatos, pero sigue (por ahora) el desorden en la Cámara

En el uñaquismo celebraban hasta anoche el acuerdo alcanzado en la interna peronista cerrada el sábado. Dicen que de 45 o 46 lugares en el Consejo Justicialista, 36 o 37 quedaron para ellos, que también controlan la mayoría de los integrantes del Congreso y que al menos 17 Juntas departamentales serán conducidas por algún dirigente afín al senador Sergio Uñac. En el entorno de José Luis Gioja aseguran que haberse quedado con las Juntas de Capital Centro, Trinidad, Rivadavia y, se puede decir también, Zonda, más la Vicepresidencia Segunda del Consejo Provincial, es ampliar la base con la que llegaron a esta discusión interna. Y los de Fabián Gramajo analizan que si bien perdieron la Vicepresidencia Primera que tenía Daniela Rodríguez y cedieron para que Fabián Aballay quedara como Vice Segundo en representación de los intendentes, han obtenido un honroso primer lugar en la lista de consejeros provinciales y también el quinto peldaño del Congreso Nacional. Además, Gramajo, a pesar de la resistencia de Uñac ni de Gioja, logró meter su línea interna “San Juan te quiero” en la discusión partidaria provincial, algo que le dará espalda para reclamar de manera distinta casi cualquier cosa. Dicho sea de paso y aunque nadie lo va a confirmar ahora, todo indica que si hay Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) para las legislativas de 2025, hay un acuerdo charlado pero no firmado para armar una interna que podría llevar a Gramajo a competir con Cristian Andino, y los que se animen. La idea, parida quizás desde la cabeza del rawsino Mauricio Ibarra, es emular la interna que armó Roberto Basualdo en 2013, que venció en las PASO y que luego casi le arrebata un lugar a Gioja en la competencia por bancas de la Cámara Baja del Congreso. Da la sensación que el acuerdo entre los popes hoy pudo haber contenido algo de esta idea, pero es solo sensación, nadie lo dice micrófono en mano. A Gramajo le cierra que lo dejen competir y es lo que se habría asegurado en esta interna, y Andino siempre está. Toda esta discusión parece lejana, pero mucho menos de lo que el lector supone en términos de movimientos políticos.


Pero haber logrado evitar la votación y la consiguiente segura sangría, ¿es unidad? Y si es así, ¿de qué tipo de unidad se habla? Un dirigente que estuvo en las negociaciones de las últimas semanas dijo que, por ejemplo, lo institucional no entró en las negociaciones. Es decir, en el gobierno de Marcelo Orrego pueden quedarse tranquilos, ya que los diputados seguirán respondiendo a los mismos jefes: Uñac, Gioja y Gramajo. No habrá una sola decisión que obligue a todos los legisladores de la oposición a votar de una u otra forma. La unidad lograda por los popes del peronismo es a los fines de evitar salidas escandalosas y peleas mediáticas eternas como la que está protagonizando el exintendente de la Ciudad de San Juan, Emilio Baistrocchi, quien cerró un largo y crítico posteo en redes sociales con un “Me voy” tras conocerse el acuerdo peronista que lo dejó afuera. El exministro de Gobierno de Uñac viene reclamando correr a su exjefe y a Gioja e ir a las urnas. Ese pedido es imposible en estos tiempos, sencillamente porque la renovación para tomar decisiones difíciles todavía no ocurre. Hay nombres con cierta capacidad para comandar, pero hay que darles tiempo, ninguno reúne todas las condiciones ni la representatividad necesaria. El éxito de Baistrochi se dará en la cantidad de dirigentes que lo sigan y hasta ahora no hubo ningún otro, aunque es temprano para una evaluación final.


También, es cierto, Uñac necesitaba orden para mostrarlo en el PJ nacional, donde empezó a moverse. No es lo mismo sentarse a la mesa nacional con un partido explotado que hacerlo con uno que logró la unidad, en medio de un mar de peleas. ¿Cuál es su expectativa? Por ahora ninguna, solamente ordenar y esperar.


Los exgobernadores hicieron bien en no anotarse para conducir, y también en digitar lo que viene. Lo que hicieron mal, tal vez, es no haber visto antes que esto podía ocurrir y haber tomado estas decisiones tiempo atrás. De todas formas el justicialismo debería tener en cuenta lo que ocurre con Baistrocchi, porque en los departamentos hay varios ejemplos parecidos. Si los libertarios en San Juan hicieran un trabajo serio, se llenarían de peronistas enojados.


En el peronismo sanjuanino dicen que si la elección del año que viene es favorable, la de 2027 está a la vuelta de la esquina. Tal optimismo suena hasta cándido si se mira el contexto: las principales figuras locales están erosionadas y eso va a durar un largo tiempo, el PJ nacional está fragmentado y sin líder, hay un Presidente que logra mantener votos aún sin partido, Cristina está en retirada, y los gobernadores viven apretados por el presupuesto y la pobreza. No va a ser fácil. El escenario de tercios que predijo Cristina el año pasado perjudica al peronismo. Y si los tercios se fusionan y todo es de a dos por la unión del macrismo con los libertarios, las posibilidades de victoria se achican todavía más.


Uñac logró meter a dos de sus más cercanos en los tres primeros lugares de la conducción peronista, por tanto, todo indica que seguirá manejando al partido desde afuera. Gioja cedió y parece haber entendido que el enemigo no está adentro. Y Gramajo sembró expectativa de futuro, que era su anhelo principal. Negocio para todos. Al PJ le aplicaron medicina de urgencia y creen que va a funcionar. Parece. Nadie quiere firmar un pronóstico.

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