VENEZUELA
Maduro mostró su WhatsApp antes de eliminarlo y se reveló una charla particular
El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, mostró su chat de WhatsApp ante las cámaras de televisión, en el que se podían ver sus últimas conversaciones, antes de que supuestamente eliminara la aplicación de su teléfono.
Entre los chats que se logran apreciar, tiene uno con el ex yerno del fallecido Hugo Chávez, Jorge Arreaza, quien ha ocupado varios cargos dentro del régimen como ministro de Ciencia y Tecnología, vicepresidente, Canciller, entre otros.
Antes de que el dictador eliminara la aplicación ante las cámaras, se pueden apreciar los contactos del número dos del chavismo, Diosdado Cabello, el ministro de Comunicación, Freddy Ñañez y nuevamente el de Jorge Arreaza.
“¿Quieren paz? eliminen WhatsApp”, exigió el dictador a los venezolanos.
La arremetida de Maduro contra WhatsApp responde a un mega hackeo realizado por el grupo Anonymous, un grupo incógnito de hackers que derribó varias páginas web oficiales del régimen.
De acuerdo con las declaraciones del dictador, varios miembros del chavismo, entre ellos artistas, funcionarios, policías, militares, esbirros, entre otros, estarían recibiendo mensajes y amenazas anónimos tras la detención de más de mil ciudadanos por manifestarse en contra del fraude electoral perpetrado por el régimen.
El chavismo usaba una App llamada Venapp, dedicada al control social del régimen en el que vigilaban quienes recibían “beneficios” de la dictadura, como bolsas de comida, etc. La app también fue usada para vigilar a las personas que iban a votar el pasado domingo, pero en los días recientes, en medios de las manifestaciones populares en contra del fraude, la dictadura la estaba usando para que chavistas acusaran de forma anónima a las personas que acudían a las manifestaciones y a los testigos de mesa de las elecciones, para secuestrarlos y encarcelarlos en las mazmorras del régimen.
Ante esta situación, Anonymouse logró acceder a los contactos de los chavistas que participan de esta “cacería de brujas”, desde esbirros, hasta funcionarios de alto nivel, con la finalidad de exponerlos por los crímenes que se están cometiendo en el país.
Por tal motivo Maduro decidió arremeter contra WhatsApp argumentando que estaban siendo objeto de un “ciberataque” desde Colombia, EE.UU, Perú, Chile, etc.
Anonymous hackeó 25 cuentas oficiales del régimen venezolano para manifestar su rechazo contra el flagrante fraude electoral, la violación de los principios democráticos y la supresión de la libertad de voto. Utilizando su cuenta en X, el colectivo acusó directamente al dictador venezolano de manipular los comicios.
Maduro dijo el lunes que va a “romper relaciones” con WhatsApp, y sostuvo que la popular aplicación de mensajería es utilizada por grupos “fascistas” para amenazar a Venezuela. WhatsApp es propiedad de la empresa estadounidense Meta, matriz de Facebook.
“Yo voy a romper relaciones con WhatsApp, porque la están utilizando para amenazar a Venezuela. Y entonces yo voy a eliminar mi WhatsApp de mi teléfono para siempre. Poco a poco iría pasando mis contactos a Telegram”, afirmó. “Dile no a WhatsApp. Fuera WhatsApp de Venezuela, porque ahí los criminales amenazan a la juventud, a los líderes populares”.
Aseguró que “se gobierna así desde teléfonos de Colombia, de Miami, de Perú, de Chile. Se esconden cobardes detrás del anonimato”.
El régimen de Maduro se encuentra cada vez más aislado, en medio de los reclamos de la comunidad internacional de que se publiquen los registros electorales.
“Por WhatsApp están amenazando a la familia militar venezolana. A la oficialidad. (...) Por WhatsApp están amenazando a todo aquel que no se pronuncie a favor del fascismo (...) Primer paso: Retiro voluntario, progresivo y radical de WhatsApp”, agregó el mandatario, que pidió a los venezolanos que lo sigan en las aplicaciones Telegram y WeChat.
“Y a WhatsApp le decimos. WhatsApp, vete pa’l carajo. Deja de amenazar a los venezolanos y a las venezolanas. Porque lo utilizan los delincuentes. Los delincuentes tienen chip colombianos, chilenos, gringos”, remarcó el dictador entre los vítores del público.