Cuerpo hallado en La Rioja
La dueña del mausoleo de Calingasta confirmó que el cuerpo del niño falta desde hace unos tres meses
Calingasta está conmocionada por la desaparición del cuerpo de un niño del mausoleo del lugar. Fabiana Torres, dueña del mausoleo, ha confirmado que el cuerpo ha estado ausente desde hace al menos tres meses. El cadáver fue encontrado en la localidad riojana del Chañar y, desde entonces, comenzaron las investigaciones en el cementerio de este departamento.
Este viernes, Fabiana compartió detalles sobre el caso que ha dejado perpleja a la comunidad. La dueña del mausoleo explicó la conexión con la madre del niño, Violeta Agüero, quien fue profesora de inglés. "Cuando Violeta se recibió de profesora, vino a Calingasta, y mi papá la recibió. Así surgió la amistad entre ellos", relató Fabiana.
El niño, Iván Gabriel, vivía con su madre hasta que un trágico incidente cambió todo. Violeta no tenía con quién dejar a Iván cuando se iba a trabajar, y en una ocasión, su casa se incendió mientras ella estaba afuera. "Cuando la encontraron, ella estaba ahí con el nene", recordó Fabiana.
Luego de esa tragedia, Violeta dejó de visitar a Iván, que había sido enterrado en el mausoleo de la familia Torres. "Mi mamá se conectó con ella, y ahí volvió. Pero cuando su casa se incendió, se fue y no volvió más. Su casita está frente al mausoleo", explicó Fabiana.
Con el tiempo, Violeta visitaba esporádicamente a su hijo, y hace cuatro años, pidió una copia de la llave del mausoleo para verlo. Fabiana cuenta que Violeta regresó la llave el mismo día.
La desaparición del cuerpo fue descubierta cuando Fabiana, al perder su llave, intentó acceder al mausoleo. "Cuando fui ayer, traté de abrir la puerta, pero se trancó la llave. Un policía vino y logró abrirla. Al entrar, noté un raspón en la chapa de mármol que cubre los nichos. Evidentemente, alguien había forzado la puerta en algún momento y no nos dimos cuenta", detalló Fabiana.
Fabiana recordó la última vez que pudo visitar el mausoleo hace tres meses, notando algo extraño en un esquinero de madera donde solían estar los juguetes de Iván. "Cuando quité todo lo que había, me di cuenta de que faltaba un tornillito en el mármol. Quitamos la planchuela y el ataúd ya no estaba", reveló.
Finalmente, este estremecedor caso de la desaparición de Iván Gabriel ha dejado conmocionado al pueblo de Calingasta.