ESCÁNDALO CON ASESORES
Revelan que el senador libertario que usa sus asesores para hacer campaña, en realidad tenía a 20 personas contratadas
La polémica se desató esta semana cuando el senador libertario Bartolomé Abdala admitió que 13 de sus 15 asesores se encuentran en San Luis, abocados a su campaña para la gobernación.
Sin embargo, un relevamiento de un medio nacional de la base de datos del Senado, permite observar que el legislador tiene 20 empleados: 6 con carácter de permanente y 14 transitorios. Los 6 senadores libertarios, pertenecientes al bloque de más reciente creación, tienen un total de 88 empleados.
El tema vuelve a poner sobre el tapete la cantidad de empleados que dispone cada legislador y las tareas que cumplen. El personal del Senado de la Nación suma 4.386 trabajadores, incluyendo a quienes tienen cargos permanentes y transitorios. De ese total, los 72 senadores tienen 1.309 empleados trabajando para sus despachos (un promedio de 18 por legislador), con un pago en sueldo por mes de $1.245 millones. En el año, representa un costo de $16.193 millones, incluyendo los aguinaldos. A este valor hay que sumar 370 contratados, que al cabo de un año, con datos de marzo, insumían un costo laboral de $1.320 millones.
El resto de los trabajadores cumple funciones en los bloques y distintas dependencias como la presidencia y la presidencia provisional, las vicepresidencias, las secretarías y prosecretarias administrativas y parlamentarias, las comisiones permanentes y las bicamerales.
Según un análisis realizado por la unidad de datos del medio Infobae, hay 6 senadores que tienen más de 30 empleados para asistirlos en su tarea legislativa en el Congreso y, como quedó expuesto ahora, también realizar tarea política en sus provincias. Este número no incluye los contratados, ya que la página oficial del Senado no informa el destino de quienes están bajo un contrato de locación de servicios. De ese conteo, la senadora Carolina Moises (Jujuy), de Unidad Ciudadana, es la que tiene mayor cantidad: 40 en total: 14 permanentes y 26 transitorios.
La información surge de analizar los listados del área de Transparencia de la Cámara Alta, que publica regularmente la composición de su planta de trabajadores, con datos de legajo, nombre y destino. Los datos oficiales incluyen desde los empleados que trabajan para cada uno de los senadores y para los distintos bloques políticos, hasta el personal de las comisiones, las distintas direcciones, secretarías y áreas administrativas.
El tema del personal del Senado siempre fue objeto de observaciones. La evolución a través de los años muestra que en 2019 sumaban 5.565, antes de que Cristina Kirchner asumiera la presidencia de la Cámara Alta. Tres años más tarde, en 2022, fueron 5.175 y el año pasado 4.994, es decir 312 más que ahora. En 2015, último año de la gestión de Amado Boudou, el número de empleados había alcanzado el récord de 6.081
Al analizar la variación por tipo de planta, se observa que el año pasado, había 2.769 empleados permanentes, cuando en ahora sumaban 2.694, apenas 75 menos. Esa condición les asegura a los trabajadores continuar en sus puestos, más allá de las renovaciones legislativas. Como mucho, les puede tocar cambiar el lugar de trabajo dentro del Palacio, ya que es usual que pasen de un despacho a otro del mismo signo político o la misma provincia. Es lo que se conoce en la jerga política como “capas geológicas” que dejan los senadores cuando se van, y negocian dejar a algunos de los que habían nombrado en otro destino en planta transitoria, o con un pase a planta permanente, que les garantiza estabilidad laboral, más allá de las funciones que pasen a cumplir.