Humor y política
David Rotemberg: “He aprendido que a los políticos no les importa si se habla bien o mal de ellos, sino que simplemente se hable”
Este domingo 27, el Teatro Municipal de la provincia dará la bienvenida a “De Termos y Mabeles”, una obra de humor político que se inspira en acontecimientos relevantes del país, en el marco de los 40 años de democracia. Protagonizada por los reconocidos actores Ariel Tarico y David Rotemberg, la obra promete ofrecer una visión crítica y divertida de la realidad política argentina.
“Estamos haciendo una obra donde nos reímos de lo que nos pasa con lo que nos pasa. Repasamos los años de democracia y dura casi dos horas. El nombre evoca la frase del Himno Argentino ‘sean eternos los laureles’. Al crear un musical, pensamos en ese título, en relación con los fanáticos de los políticos y aquellos que no aceptan que las cosas se hacen mal. Queremos transmitir que los políticos surgen de nosotros mismos y son un reflejo de la sociedad”, explicó Rotemberg.
Respecto a la respuesta del público, David destacó: “Nos agradecen específicamente por el humor, ya que cada uno aborda estos temas desde su perspectiva. Las opiniones son diversas, y eso nos hace pensar que estamos haciendo las cosas bien”.
David también espera que el público reaccione de manera espontánea durante las escenas: “La idea es que la gente se ría y diga ‘che, a este lo voté yo’. Buscamos que el público disfrute y se ría lo más posible”. Este enfoque resalta la intención de conectar la risa con la identificación de la realidad política.
Sobre el contexto político actual y la viabilidad de hacer humor, comentó: “Llevamos 20 años haciendo teatro y trabajé en medios nacionales, sé que siempre se dice que es un momento difícil para el humor político, pero los máximos referentes políticos casi siempre se han reído”.
A pesar de la crisis económica que ha llevado a una ligera disminución en la asistencia a las obras, David señala que la gente aún elige disfrutar del teatro: “Tenemos la suerte de que la gente viene y nos elige. Nuestro show dura dos horas, y a veces lo extendemos gracias al entusiasmo del público”. Esto muestra que, a pesar de las dificultades, el deseo de entretenimiento persiste.
Uno de los personajes que más le gustó interpretar fue Carlos Menem, a quien describe como un personaje interesante que lo hacía cantar. “Me dijeron que a Menem le gustaba lo que hacía”, recordó David. Esta anécdota que recuerda en sus años de trayectoria.
En cuanto a la función del humor, Rotemberg sostiene que debe desafiar al poder y provocar incomodidad: “El humor tiene que contraponerse al poder. Aunque no se debe favorecer a nadie, este análisis es muy apreciado por la gente, aunque a veces es difícil mantener el trabajo”. Reconoce que a menudo recibe presiones para suavizar su enfoque: “He perdido trabajos por políticos que han protestado. Me han pedido ‘fíjate si podés tirar menos’, y siempre he respondido ‘no’”.
David aclara que en la actual gestión no ha enfrentado presiones: “Quiero ser claro, no nos dicen mucho porque ya nos conocen y saben cuál será nuestra respuesta. Los que se ofenden suelen ser más los fanáticos que los políticos mismos. Con los años he aprendido que a los políticos no les importa si hablan bien o mal de ellos, sino que se hable de ellos. En esta época de redes sociales, los humoristas somos los que menos impacto tenemos”.
Finalmente, Ariel Tarico y David Rotemberg esperan que el público no solo se ría, sino que también reflexione sobre la realidad política. “Queremos que el sacrificio de pagar una entrada les valga la pena y que pasen un buen momento”.