PANORAMA
Economistas locales aseguraron que en caso de mantenerse la baja del riesgo país, las inversiones mediante el RIGI podrían agilizarse
Este viernes el riesgo país perforó los 1000 puntos y cerró en 967 puntos, algo que no sucedía desde agosto del 2019. Economistas sanjuaninos detallaron que todavía no habrá ningún cambio significativo porque continúa siendo alto, aunque si sigue en caída podría agilizar el movimiento de capitales y atraer inversiones, gracias al acceso al financiamiento y el aval de las calificadoras de riesgo, lo cual crearía una sinergia con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El economista Luis Aveta comentó a 0264 Noticias que aún es pronto para ver algún efecto positivo concreto, debido a que es necesario que baje el riesgo país al menos hasta los 700 puntos para que Argentina se convierta en un lugar atractivo para los inversionistas. “Lo más probable es que el año que viene digan si es un lugar de interés para invertir. Cuando confirmen eso, habrá un fuerte ingreso de capitales, porque hay muchísimo dinero dando vueltas con una baja rentabilidad. Entonces intentarán ganar un poco más de una forma no tan arriesgada, como lo están haciendo ahora con el carry trade”, dijo el experto.
En tanto, Aveta indicó que si Argentina obtiene una buena nota por parte de las calificadoras de riesgo, esto le daría al RIGI un mayor sustento para promover la atracción de capitales. “Esto hará que no sea solamente algo similar a la promoción industrial, que cuando se acabó se fueron todas las empresas. Hoy el RIGI es como una promoción, pero si vos no le das un sustento real, cuando se acabe la promoción o no vean el negocio se van”, señaló.
“Si vos tenés el riesgo país bajo significa que se puede invertir, que es un país confiable, que cumple con sus deudas, como lo ha prometido este Gobierno”, destacó Aveta.
Por otra parte, facilitaría al Gobierno provincial el pedido de financiamiento externo para hacer obras porque se abarataría el crédito. Esto le permitiría sortera al la administración local el ajuste en la obra pública.“Ni siquiera necesitaría el aval del país, como es obligatorio ahora por parte de algunas entidades, sino que podría salir a tomarlo en función de que tenga una balanza positiva”, declaró.
En tanto, el economista Gerardo Mestre indicó que beneficiaría a aquellas empresas que requieren financiamiento, como así también a firmas endeudadas que tendrán la posibilidad de refinanciarse con tasas bajas. “Se produce una mayor confianza, lo cual se traduce en mejores posibilidades de conseguir créditos o de pagar deudas en el exterior. Ese desahogo o ese mejoramiento de flujos de divisas, debiera traducirse en una mayor agilidad de las empresas para llevar adelante sus actividades y consecuentemente para producir más”, comentó.
“Esto incrementaría la producción, la eficiencia, nos permitiría vender más barato y empezaría a moverse la rueda de la economía para aumentar el empleo”, subrayó Mestre.
Sin embargo, coincidió con Aveta y aclaró que todavía el país no alcanza un puntaje óptimo para ser calificado como confiable. “Yo entiendo que debiera bajar más todavía y mantenerse, como sucede en otros países, para aprovechar el RIGI y atraer inversiones”, finalizó.