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La historia del goleador verdinegro: de la natación por los problemas respiratorios a un presente que superó su objetivo personal al llegar al club
"Ojalá". Nazareno Funez responde esta palabra cuando se le recuerda que San Martín no tiene un goleador tan afilado como se encuentra él desde la época de Matías Giménez, o incluso yendo más atrás en el tiempo, en momentos de gloria de Sebastián Penco o Luis Tonelotto. A los 23 años, este rosarino es la carta de gol actual para el Verdinegro, cuyo objetivo es quedarse con el segundo ascenso a Primera División que brinda el Reducido, donde el equipo sanjuanino está disputando los cuartos de final y el sábado venció, de visitante, 1-0 a All Boys, en Floresta, con el tanto del lungo de 188 centímetros de altura.
Funez hoy transita su mejor momento profesional, pero su camino para este presente lejos estuvo de ser un camino de rosas. De hecho, cuando tenía 5 años en su Rosario natal, su vida pasaba por el agua. Es que un problema de bronquios para respirar derivó en la recomendación médica para que hiciera natación, y así, beneficiar el trabajo de los pulmones. De esta forma, estuvo varios años apegado a la pileta, y también, a la número cinco. Hasta que sobre los 11 debió elegir y optó por el balón.
Mediante una prueba donde se destacó por sobre el resto, le llegó su oportunidad de ir a Newell's, un gigante de Rosario. Hizo varias divisiones inferiores y hasta llegó a debutar en Primera División en la Lepra. Incluso, se dio el gusto, en 2021, de reemplazar a Maximiliano Rodríguez, emblema de la historia contemporánea del club, en el último partido profesional de la Fiera. Aunque, su escasa continuidad en el plantel mayor, derivó en su salida a préstamo hacia Rafaela. En la Crema, dentro de la Primera Nacional, tuvo un buen rendimiento, quedándose afuera la campaña pasada en la primera fase del Reducido.
Este 2024 lo empezó en el club santafesino, pero un llamado de Raúl Antuña, DT del verdinegro, en el receso, le cambió los planes: "No lo pensé ni un minuto. Armé las valijas y me vine con mi pareja a San Juan, y no me equivoqué", reconoció Funez hace unas semanas. Y también se animó a revelar su objetivo personal para este semestre: "Me puse de meta los siete goles, pero por suerte ya los superé", contó. Es que 'Naza', como lo apodan en el plantel, con el alarido del sábado en Floresta, acumula nueve tantos, algo inédito en el último tiempo para un delantero de San Martín en un semestre en los últimos años. Es consciente que sobre sus espaldas, donde luce la camiseta emblemática número 9 que usaron ídolos del club, recaen la mayor parte de las ilusiones del ascenso: "Sentimos que somos candidatos a subir a Primera, y tenemos con qué ilusionarnos", puntualizó. A base de goles, Funez potencia esa esperanza.