SALUD
La visión de un experto sanjuanino sobre la polémica campaña de una conocida tabacalera del mundo
La compañía Massalin Particulares (filial de Phil Morris) lanzó una campaña en redes sociales para promover el consumo de tabaco calentado o vaporizado como una alternativa para adultos fumadores, a pesar de conocer sus consecuencias nocivas. Sin embargo, la legislación argentina prohíbe el uso de estos productos y, por ese motivo, la intención de la compañía es habilitar su venta. Andrés Manini, médico y especialista en tabaquismo, brindó su perspectiva sobre esta campaña que promueve el consumo de tabaco.

Desde la firma fabricante de cigarrillos están viralizando una campaña denominada "Sin humo, por favor" que promueve el consumo de tabaco calentado o vaporizado. "La mejor decisión que puede tomar un adulto fumador es dejar de fumar por completo. Sin embargo, se estima que hoy hay más de 1.000 millones de fumadores en el mundo, que, aun sabiendo los riesgos asociados al cigarrillo, toman la decisión de continuar consumiendo productos de tabaco", expresan desde la empresa.
"Hoy existe la posibilidad de ofrecer productos que calientan el tabaco en lugar de quemarlo, eliminando la combustión de la ecuación. Estos son una mejor alternativa para los adultos fumadores que de otra manera continuarían fumando", continúan, presentándolo como una opción "menos nociva" por evitar la combustión.
Ante esto, el experto Andrés Manini aseguró que la nicotina es la sustancia que hace adictivo al tabaco y que se trata de una estrategia para mantener un mercado de fumadores. "El daño seguirá estando, quizá tardará más tiempo, pero lo importante es que mantendrá la adicción y la conducta, es decir, el rito de llevarse algo a la boca. Habitualmente quienes comienzan con los cigarrillos electrónicos y con los vapeadores se convierten en fumadores duales", indicó.
"Es muy raro que alguien deje el cigarrillo común por el cigarrillo electrónico puramente. Estadísticamente es casi inexistente la cantidad de gente que cambia el tabaco común o el tabaco para armar por el cigarrillo electrónico", continuó.
Manini explicó que la Organización Mundial de la Salud considera al tabaquismo como una enfermedad crónica, adictiva y con recaídas, justamente para que tenga un tratamiento y seguimiento permanente con profesionales. "No tenemos buenas alternativas farmacológicas, porque las mismas tabacaleras inciden y ponen dinero en la industria farmacéutica, para que no investiguen tanto la producción de medicamentos que ayuden a la gente a dejar de fumar", señaló.
"De hecho, en España hay una droga relativamente nueva, tiene como 15 años, pero que se ha empezado a comercializar hace un par de años y que ya no tiene la seguridad social del país ibérico y que todavía a la Argentina no llega y no se avala", siguió el profesional.
Por otra parte, la campaña de Massalin afirma que la propuesta difundida en las redes va dirigida a los adultos, pero Manini aseguró que eso es una fachada y que en realidad la publicidad tiene como público objetivo a los jóvenes, tal como sucede con el alcohol. "Esto es como el juego también ¿A quiénes llama la atención esto? ¿A un tipo de 50 años que jugó o a los adolescentes de 14 o 15 años que le quieren sacar la tarjeta al padre para ver cómo hacen? Y empezamos con de esa manera con las adicciones", manifestó.
Para finalizar, Andrés Manini reiteró que los efectos para la salud del tabaco calentado o vaporizado son los mismos que los del común, principalmente incrementando el riesgo de padecer cáncer de pulmón. "Ellos quieren que la gente consuma tabaco de otra forma", concluyó.
¿Qué dice la legislación?
El artículo 1 de la Resolución 565/2023 del Ministerio de Salud de la Nación prohíbe la venta de cigarrillos electrónicos en el país. Al respecto, la normativa dice que: "Prohíbese la importación, distribución, comercialización, la publicidad y cualquier modalidad de promoción y patrocinio en todo el territorio argentino de los sistemas o dispositivos electrónicos destinados a inhalar vapores o aerosoles de tabaco, denominados habitualmente como "Productos de Tabaco Calentado"".
Por este motivo, Manini opinó que se trata de una estrategia de las tabacaleras para abrir mercados en Sudamérica y suscitar la modificación de leyes vigentes. "La nicotina tiene un efecto mucho más rápido que la marihuana y tan rápido como el alcohol y la cocaína. Hacer un producto por ahora de venta legal y si se permite la comercialización de los vapeadores y los calentadores de tabaco, con más razón, la accesibilidad será mucho mayor".