2024-12-29

IGLESIA

En su mensaje de fin de año, Lozano dijo que “nadie se salva solo” e hizo un llamado a llevar gestos de esperanza hacia los más vulnerables

La autoridad eclesiástica convocó a imitar las acciones de compasión y afecto de Dios.

El Arzobispado de San Juan compartió un mensaje de fin de año y llamó a la sociedad a ser “Peregrinos de la Esperanza”. “Nadie se salva solo”, expresó el arzobispo Jorge Lozano y convocó a trabajar por los más humildes del país y la provincia.

“Estamos hoy iniciando el Jubileo que nos invita a ser “Peregrinos de la Esperanza”, a ponernos también en marcha. Somos convocados a acoger el llamado a la Conversión y la Fiesta, de modo personal y comunitario, simultáneamente”, dijo la autoridad eclesiástica.

Más adelante, destacó que “estamos todos en la misma barca, y con nosotros está Jesús (Mc 4, 35-41) Este es otro signo de la Iglesia que navega en este mundo muchas veces convulsionado y desafiante. Digamos con fe, “con nosotros está Jesús”.

En este sentido, Lozano manifestó la necesidad de estrechar los lazos sociales para enfrentar las problemáticas que vive el país. “Nadie se salva solo. “Nuestras existencias están en profunda comunión entre sí, entrelazadas unas con otras a través de múltiples interacciones. Nadie vive solo. Ninguno peca solo. Nadie se salva solo. (…) Nuestra esperanza es siempre y esencialmente también esperanza para los otros; sólo así es realmente esperanza también para mí” (Benedicto XVI, Spe Salvi 48)”, dijo.

Además, el Arzobispo de San Juan consideró que es necesario imitar las acciones de compasión y afecto de Dios. “En el Año Santo estamos llamados a dar testimonio con humildad de ser hijos del Padre Misericordioso, y reproducir sus gestos de ternura y compasión con sus hijos más pequeños, con los pobres y los que sufren”.

Por último, hizo hincapié en la importancia de llevar prácticas que alienten la esperanza en los sectores más vulnerables de la sociedad. “La vida cristiana es peregrinación hacia la plenitud, la “vida en abundancia” (Jn 10, 10). Muchas hermanas y hermanos están caminando hoy en medio de un purgatorio e infierno. La vida rota por la exclusión, las adicciones, las diversas formas horrendas de opresión y muerte. A ellos hagamos llegar el consuelo y gestos que alienten la esperanza”, finalizó.

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