LANZAMIENTO
"Esperando el Chasqui", el nuevo disco de Tito Oliva que explora el jazz latinoamericano
Como es habitual, la exploración de nuevos sonidos llevó nuevamente a Tito Oliva a presentar un nuevo álbum. En esta ocasión, el músico lanzó "Esperando el Chasqui", una obra que combina facetas de un jazz moderno con características sonoras de América Latina. De esta manera, Tito aseguró que su álbum podría clasificarse como parte de una exploración del jazz latinoamericano.
Oliva contó que la producción del disco se realizó en abril del año pasado y la grabación duró tan solo un día. Es que en la creación de "Esperando el Chasqui" participaron destacados artistas tanto nacionales como internacionales. Entre ellos se pueden mencionar a Alejandro Santos en flauta, Alejandro Demogli en guitarra y los estadounidenses Jeff Siegel en batería y Rich Syracuse en contrabajo. La grabación estuvo a cargo de Ricardo Sanz, quien tocó el bajo en una época con Astor Piazzolla, y el proceso de mezcla tuvo lugar en el estudio de Scott Petito de la ciudad de Nueva York. “Ahí notas el profesionalismo de los músicos, fue maravilloso. Estuvimos desde las 10 de la mañana hasta las 10 de la noche sin parar”, expresó.
El ex integrante de Pléyades comentó que en cada una de sus creaciones busca lograr composiciones diferentes y con impronta propia. En este caso, al LP lo bautizó como parte de un género al que se podría llamar jazz latinoamericano. De hecho, el nombre del disco remite a los chasquis de la cultura inca, quienes eran mensajeros que recorrían vastas distancias, a lo largo de la red de caminos Qhapaq Ñan, para transmitir información vital. “El jazz es un lenguaje muy amplio y abarcativo. En cada época hubo una particularidad, por ejemplo, está el jazz experimental, jazz rock, entre otros. Lo más importante es la creación espontánea. En la escena argentina hay muy buenos artistas y un mercado para esta música, que no se compara con otro tipo de géneros que son más populares y comerciales. El jazz es un lenguaje más íntimo e introspectivo”, detalló.
“Mi apuesta es hacer una música nueva y de autor. Un poco esa es mi búsqueda en mi obra sinfónica y en los diferentes grupos de los que formé parte. Es decir, alcanzar un sonido propio y local, pero con una proyección internacional”, continuó.
En este sentido, Tito mantiene el espíritu contracultural de su generación de fines de los 70 y principios de los 80, caracterizado por un permanente intento de descubrir y elaborar un arte rupturista o auténtico. “Hemos tenido la fortuna de estar en una época muy importante de creación musical y eso con el correr de los años se fue diluyendo, simplificando en cosas que se enfoca más en el entretenimiento que en profundizar en lo interno de cada uno. Yo estoy muy contento de nacer en la época que nací y haber vivido toda esa etapa del rock”, señaló con entusiasmo.
Para terminar, el músico se refirió a su viaje por Rusia que realizó el año pasado para visitar a su hija que vive en el país euroasiático. Contó que tuvo la oportunidad de llevar a cabo cinco recitales, divididos entre las ciudades de Moscú y Ekaterimburgo. “Me gustó mucho la cultura rusa. Todos eran músicos de primer nivel con una disciplina de trabajo envidiable. Fue para mí súper groso que a la gente le gustara la música que llevaba. Sentía que no podía ocurrir esto, ya que llevo música que no está acorde a lo previsto y es muy diferente para el público”, concluyó.
A continuación escuchá el nuevo disco de Tito Oliva: