2025-02-01

Análisis del empate

San Martín le puso un freno a Rosario Central, pero sigue sin gritar un gol

Si el Verdinegro mira el vaso medio lleno, puede decir que hizo un buen partido ante un equipo con jugadores de calidad. Si mira el costado vacío, sabe que pese al funcionamiento que va encontrando le falta peso ofensivo.

San Martín salió ileso de una prueba de fuego. Más allá de la necesidad de ganar de local, enfrente tenía a un gran equipo y supo frenarlo con un modesto esquema. El Verdinegro empató 0-0 con Rosario Central, cambió totalmente la imagen que había dejado en San Juan ante Atlético Tucumán (0-1) y mejoró lo que había mostrado en la segunda fecha con Riestra en Buenos Aires (0-0).

El Canalla llegó al Hilario Sánchez tras golear 3-0 a Godoy Cruz en Mendoza y vencer cómodamente en el Gigante de Arroyito a Lanús (2-1). Pero el equipo de Daniel Holan se encontró con un equipo sanjuanino que le cerró los espacios y por momentos también le quitó la pelota. El DT que fue campeón de la Sudamericana con Independiente reconoció ese trabajo de los dirigidos por Raúl Antuña.

El “Purruco” decidió ser conservador ante el puntero de la Zona B, que tiene jugadores de alta calidad, como Enzo Copetti, Ignacio Malcorra y el colombiano Jáminton Campaz. Entonces puso una línea de cinco en el fondo, con tres centrales: Rodrigo Cáseres, Esteban Burgos y Luciano Recalde. Por los laterales volvió a elegir, como lo había hecho en el partido con el Malevo, a Lucas Diarte por izquierda y Ayrton Portillo por derecha. A todo ellos se sumaba también el capitán Nicolás Pelaitay cuando atacaban los rosarinos.

Pese a ese cerrojo defensivo, en el inicio parecía que Malcorra iba a ser casi incontrolable y en la primera jugada del partido ya avisaba. La sociedad entre “Nacho” y Campaz por la izquierda del ataque de los de Holan complicaba a un Verdinegro que intentaba responder los contragolpes con la calidad del “Pulpito” Sebastián González y la potencia de Federico Anselmo. El delantero también se asociaba con Portillo por el sector derecho y hasta logró cabecear solo frente al arco, pero la pelota se fue desviada.

Efecto calor

En un primer tiempo que tuvo como principal protagonista al calor (el partido comenzó cuando todavía había 40 grados), la más clara la tuvo el Canalla, con Gaspar Duarte estrellando contra el travesaño una inmejorable chance de gol. Fue uno de los momentos de mayor tensión para la defensa de San Martín, junto con la espectacular tapada del segundo tiempo de Matías Borgogno a Copetti.

En una acción inédita, el árbitro Nicolás Lamolina tuvo que parar dos veces el encuentro en la primera parte para que los jugadores pudieran hidratarse y lo hizo una vez más también en el complemento. Algunos de los futbolistas que hacen la diferencia en cada equipo, como Campaz y Pulpito González, vieron disminuidas sus intervenciones también por ese horno sabatino de San Juan (los dos salieron de la cancha antes del ocaso del partido).

Los cerca de 10.000 hinchas que desafiaron las altas temperaturas lograron refrescarse en los bebederos de las tribunas y la ayuda de los bomberos, que usaron dos veces una de las mangueras para mojar a quienes fueron a la Popular Norte.

Negocio local

En la última etapa del partido, aunque la sociedad Malcorra-Campaz seguía inquietando, el equipo de Antuña salió decidido a presionar más arriba. Por momentos Tomás Fernández, que hizo un buen partido, trató de tomar las riendas del equipo y complicar por derecha, apoyado por Portillo, que mostró un importante despliegue. Pero la alta temperatura hizo mella en el cansancio de los volantes creativos. El DT metió mano en el equipo para el debut verdinegro del ex San Lorenzo Juan Ignacio Cavallaro (entró por Fernández) y el ingreso de Marco Iacobellis (por el Pulpito).

En la primera que tocó, Cavallaro desbordó por derecha y le faltó muy poco para servirlo a Iacobellis.

Del otro lado, un gran pase de izquierda hacia el centro de Campaz convirtió en héroe a Borgogno, ante un Copetti que se quedó con el grito en la punta de la lengua y los que festejaron como si hubiera sido un gol fueron los hinchas locales. Fue la única de peligro real que tuvieron los rosarinos antes del final, porque en el resto de los ataques fueron bien neutralizados por los centrales, que crecieron en el segundo tiempo y sacaron todo desde el área sanjuanina.

Buscando darle un poco de aire sobre el final al equipo, Antuña sacó a Portillo y a Anselmo para meter a Alejandro Molina y Federico González, sin variaciones posicionales en la cancha. El último cambio tuvo como protagonista a Nicolás Watson, quien ingresó en lugar del volante Sebastián Jaurena.

Después de un remate local que requirió el esfuerzo del arquero Jorge “Fatura” Broun, solo quedó la repetición de tiros de esquina para Central, tras las decisiones de Lamolina que fueron repudiadas por los hinchas verdinegros.

San Martín empieza a encontrar un funcionamiento como equipo y este sábado fue una piedra en el zapato para Rosario Central, que venía con puntaje ideal y holgado de goles. Aunque el “Purruco” deberá seguir trabajando en la generación de jugadas de peligro en el área rival.

El Verdinegro mejoró en todas sus líneas, pero a tres fechas del inicio de su cuarta etapa en Primera División todavía no pudo hacer un gol.

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