Análisis
En zona de descenso, sin rumbo y sin DT: San Martín tocó fondo en Concepción y se fue Antuña
“A lo mejor hay que cambiar la mentalidad y el camarín”, apuntó Jorge Miadosqui. Fue después de anunciar la renuncia de Raúl Antuña como DT, una dimisión que, sorpresivamente, no fue comunicada por el entrenador en la conferencia de prensa.
Saltó un fusible en Concepción después de 10 fechas de malaria y el presidente pareció dejar visible que hay un problema con el plantel. San Martín volvió a perder, esta vez ante Platense (0-2) en el Hilario Sánchez, en un partido “ganable”.
Todos saben que en el fútbol argentino los números mandan, y el Verdinegro está en rojo. En zona de descenso y último en la tabla de posiciones de la Zona B, el equipo de Concepción ganó un solo partido (Belgrano) y empató tres, en diez jornadas erráticas en su regreso a la máxima categoría. Acumula 6 puntos de 30 posibles. El panorama se oscureció y ahora el club empezó a buscar un técnico que “se adapte inmediatamente”.
Este lunes el clima tuvo sus primeros nubarrones negros cuando al menos tres horas antes del partido las dos facciones de la barra que se disputan el control de los pases para la Popular Norte se cruzaron en una batalla anunciada con varios días de anticipación y cruces en las redes sociales. La Policía, que viene atendiendo estas reyertas desde hace algunos partidos, preparó un operativo especial. Pero eso no impidió en que haya algunas escaramuzas afuera del estadio. Muchos de los que van siempre a ver a San Martín esta vez no fueron para evitar ese combate y los que asistieron lo hicieron con miedo.
Hubo barras que no pudieron ingresar al Hilario Sánchez y los que sí lo hicieron quedaron divididos: algunos en la Popular Norte y otros en la Sur. Pero después de cruzar insultos de tribuna a tribuna, los uniformados decidieron desalojar la cabecera más chica. Un papelón de quienes no van a la cancha a ver a su equipo sino a tejer un rudimentario negocio y buscar algo de poder entre los hinchas.
Con ese contexto, el Verdinegro salió a la cancha y fue más de lo mismo. En el primer tiempo intentó un poco más y hasta en algunos pasajes jugó aceptablemente, pero falló en el fondo y el exBoca Vicente Taborda facturó por duplicado. Es más, los de Concepción se salvaron de quedar 3-0 abajo porque intervino el VAR y anuló un gol.
A las desinteligencias defensivas, con un Hernán Lópes que tuvo una noche para el olvido, el equipo le siguió sumando la falta de peso ofensivo, algo que viene padeciendo desde el inicio del Torneo Apertura.
En el primer tiempo San Martín solo tuvo como positivo el trabajo de los laterales (Alejandro Molina y Dante Álvarez) y el juego del “Pulpito” Sebastián González, que intentó producir en el “desierto”. En una cancha en malas condiciones, el Calamar hizo negocio con su contundencia y los locales se fueron al vestuario con más preguntas que respuestas.
En la segunda etapa, el Verdinegro directamente no pareció que estaba jugando de local. Se vio la peor versión del equipo en uno de los juegos más pobres que hizo en el campeonato. Timoratos, sin ideas y en algunas ocasiones salvados por el siempre efectivo Matías Borgogno, los de Antuña hicieron un mal complemento, reconocido después por el entrenador saliente. Y los cambios que ensayó el “Purruco” tampoco mejoraron el panorama.
Primero entraron Federico Anselmo por Juan Cavallaro y Ezequiel Montagna por Nicolás Pelaitay. Después lo hicieron Ayrton Portillo por Molina y Horacio Tijanovich por Tomás Fernández. Sobre el final, en un manotazo de ahogado, en el cuerpo técnico se la jugaron por el juvenil Lucas Acosta (a quien le dieron la responsabilidad de generar en el medio) en reemplazo de Álvarez y dejaron una línea de tres en el fondo. Pero la historia ya estaba escrita y con un final firmado.
Hubo varios silbidos e insultos de los hinchas hacia el plantel y el DT al final del encuentro. Antuña, que había sido expulsado por el árbitro Leandro Rey Hilfer, demoró en llegar a la conferencia de prensa y cuando lo hizo no habló sobre su renuncia, solo analizó otro mal partido de San Martín y se hizo cargo del mal funcionamiento del equipo. Al finalizar esa breve atención a los periodistas, Miadosqui fue quien confirmó la salida del DT que llevó al club a su cuarto ascenso a Primera.
El Verdinegro deberá reconstruirse rápidamente, en medio de una crisis en la que llamó la atención la frase del presidente sobre “cambiar el camarín”. Un escenario en el que ya hubo algún chispazo público cuando Lópes y el capitán Pelaitay se cruzaron muy fuerte en la derrota con Vélez y quedaron expuestos ante las cámaras de la televisión porteña.
El equipo nunca hizo pie, más allá del triunfo ante el Pirata que ilusionó fugazmente a varios. Antuña le dijo a Miadosqui que dejaba su lugar para “descomprimir” la situación. Quizás un cambio de aire que renueve las energías y las expectativas en un plantel golpeado suba finalmente a San Martín al escenario de la Liga Profesional.