DÍA INTERNACIONAL DE LA VISIBILIDAD TRANS
Luana Narváez: la historia de una mujer trans que desafía los prejuicios a través de su emprendimiento
La vida de Luana Narváez está marcada por el valor y el esfuerzo para demostrar que otro futuro es posible para su comunidad. Ella es una mujer trans que creó un emprendimiento de confección, diseño, venta y alquiler de trajes llamado CreaArte Diseños, ubicado en su casa de Chimbas. En la actualidad, trabaja con un equipo que la ayuda a armar las prendas y comercializarlas, siendo un microemprendimiento que genera trabajo y provee de vestimentas a comparsas, fiestas, niños que participan en actos escolares, entre otros. Además, la iniciativa le permite sustentarse económicamente y aportar para el cuidado de su hija de 16 años. De esta manera, se colocó un objetivo claro en la vida: exponer que las personas trans son capaces de forjar su futuro fuera de la marginalidad, pese a los obstáculos que impone la sociedad.
Luana comenzó su proyecto en el año 2020, cuando sintió la necesidad de elaborar sus propios trajes, ya que no le convencía la propuesta que había en el mercado. Participa desde los ocho años en los Carnavales de Chimbas y es parte de la comparsa Agrupación Juventud y Amistad Sambasol, donde obtuvo reconocimientos en numerosas oportunidades por la confección de sus vestiduras. “Muchas veces las diseñadoras no saben los detalles que tienen que tener en cuenta para que una bailarina no sufra a la hora de usarlo en el carnaval. Se usan espaldar, penachos, pezoneras, cinturones hechos de alambre, etc. Me pasaba que me hacían un espaldar y me quemaba los hombros, me destruían la piel, debido a que usan materiales que no son para esa zona. Por eso, terminé haciendo mi propio taller”, comentó.
Realizan todo tipo de trajes para actos escolares, disfraces, festividades o cualquier otra actividad. Indicó que los hacen a medida y teniendo en cuenta los gustos de los clientes. Además, tiene una gran variedad de prendas para alquilar que se pueden usar y luego deben devolverse. Cabe destacar que cuenta con la participación de personas trans y uno de los objetivos de su iniciativa fue brindar un ambiente armonioso para la comunidad.
“Me puse el taller para que las chicas se sientan una más del montón y no se sientan excluidas. Queremos que vean que tenemos la capacidad de hacer un traje hermoso, lindo y podemos compartirlo con otras pares”, señaló.
En este sentido, destaca que en el ambiente del carnaval se vive un contexto de contención para la comunidad. Incluso, manifestó que la mayoría de los miembros de la comparsa Sambasol son personas trans. “Antes no era inclusivo porque si querías participar del carnaval no podías salir en ropa interior. Nos daban la posibilidad de ir con máscara suelta. A medida que pasó el tiempo y con las leyes que nos amparaban, empezamos a ocupar espacios de bailarina destacada y pasista”.
De hecho, durante el Carnaval de Chimbas, Luana se presentó por primera vez ante su familia y la sociedad como una mujer trans. En ese momento tenía 22 años. “Anteriormente, participaba con mi género asignado al nacer, pero fue hasta que me sentí segura y decidí exponerme. No es fácil salir como chica trans: podés ganarte el cariño o el odio mediante abucheos, silbidos o comentarios”, comentó.
“Yo ya venía preparando a mi familia con el tema de mi transición, pero cuando me vieron como mujer y transición finalizada fue para el Carnaval de Chimbas. Mi familia me apoyó en mi sentir”, continuó.
Antes de encarar su transición, Luana tuvo una hija llamada Aimara, que tiene 16 años. Su cambio de género produjo repercusiones, lo que causó problemas para que pudiera verla. “Yo pude recién estar con ella, cuando tuve la audiencia con mi abogado a los 13 años de mi hija, porque anteriormente las leyes no me amparaban. Supuestamente, le estaba haciendo un trauma a mi hija y tenía que renunciar a mi sexualidad para verla y un montón de cosas”, dijo. Luana pudo resolver la situación judicial y ahora tiene un régimen de visitas y entrega la cuota alimentaria a la madre de Aimara, como corresponde.
“Es el amor de mi vida y con mi hija, gracias a Dios, tenemos una relación perfecta y divina. Mi hija viene los fines de semana con sus amigos, le pudimos realizar la fiesta de 15 y la apoyamos en la escuela. Mi transición no fue mala. No me pasó como a otras amigas que las echaron de sus casas y les pegaban”, continuó.
Con CreArte Diseños y su experiencia de vida, quiere transmitir un mensaje a la comunidad sanjuanina. Mostrar que las personas trans son capaces de iniciar y consolidar sus emprendimientos, tener un trabajo propio fuera de la marginalidad y construir una familia. “La palabra ‘no’ y el impedimento a la comunidad no tienen que existir. Al contrario, debemos acercarnos a nuestros valores y crianza para ser mejor una misma”, finalizó.
31 de marzo: Día Internacional de la Visibilidad Trans
Cada 31 de marzo, el Día de la Visibilidad Travesti-Trans, establecido en 2009, busca sensibilizar sobre la realidad de este colectivo, que enfrenta discriminación, violencia y transfobia a diario.
A pesar de las leyes argentinas, pioneras en derechos LGBTIQ+, la discriminación y los crímenes de odio persisten. Las personas trans han luchado históricamente por derechos en salud, trabajo, justicia y vivienda, logrando leyes de vanguardia. Sin embargo, aún se necesita avanzar en derechos como salud, educación y empleo.