CIENCIA
El minitelescopio de San Juan que descubre meteoritos y permite conocer el origen del sistema solar
El Observatorio Astronómico Félix Aguilar de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) es parte de una red de minitelescopios llamada FRIPON que detecta de forma automática bólidos y permite divisar su trayectoria hasta caer al suelo. Esto ayuda a estudiar la composición química de los meteoritos, conocer cómo se formaron en el espacio y datos sobre el origen del sistema solar. El aparato fue instalado en agosto del año 2024 y, de esta manera, la provincia se unió a unas de las estructuras astronómicas del mundo más modernas que existen en la actualidad.
Eric González, licenciado en Astronomía y parte del equipo científico del Observatorio Félix Aguilar, comentó que la cámara o minitelescopio se encuentra localizada en la Estación Cesco del complejo de Calingasta. Detalló que se trata de un dispositivo tipo ojo de pez que está activo las 24 horas y registra automáticamente la presencia de bólidos y estrellas fugaces, lo cual es notificado inmediatamente a las instituciones que forman parte del proyecto: la UNSJ, el Observatorio de París, entre otras comunidades científicas. Cabe destacar que los bólidos son pedazos de rocas que pertenecen al sistema solar y cuando caen al suelo se les llama meteoritos.
González comentó que en Argentina solamente existen dos cámaras de este tipo, una en Mendoza y la de San Juan, aunque en Francia y alrededores hay cientos y también se han colocado dispositivos en países de Latinoamérica como Chile. Esta tecnología, según el experto, permite detectar bólidos, triangular su punto de ingreso, conocer su velocidad y finalmente determinar su trayectoria para estimar dónde puede haber caído. “Aquí hay una ley de protección de objetos espaciales y, por lo tanto, deben estar en manos de museos o institutos de investigación. En otros países no sucede lo mismo y se comercia con eso”, explicó.
Esto posibilita obtener conocimientos claves sobre la composición de las rocas espaciales y su origen. Al respecto, González manifestó: “Se obtiene información de la geología del sistema solar. Es decir, cómo era la composición de la nube primordial de gas y polvo que formó al sol y todos los planetas a su alrededor. Porque cualquier roca que vos tengas acá en la Tierra sufre interacción geoquímica con nuestra atmósfera y las cambia completamente el agua y la vida volcánica. Entonces no tenemos en la Tierra rocas originales de cuando se formó el sistema solar”.
Por este motivo, indicó que la única forma de conocer la constitución química de las rocas espaciales y de la geología de otros planetas es a partir del análisis de objetos originales que provengan del sistema solar y no hayan tenido interacción con el ambiente de la Tierra. “Nos habla de la composición química original del sol y el sistema solar. Es interesante porque podemos entender más cómo se formó y compararlo con otros sistemas planetarios”, concluyó.
¿Qué es el proyecto FRIPON?
FRIPON (Red de Recuperación de Bólidos y Observación Interplanetaria) es una red terrestre eficaz para la detección y caracterización de bólidos, compuesta por cámaras totalmente automatizadas y receptores de radio. Iniciada en Francia en 2016 con más de cien cámaras, se ha expandido a Europa y Canadá, sumando ochenta estaciones. Esta red ha probado su habilidad para analizar estadísticamente la materia que impacta la Tierra (partículas extraterrestres de milímetros a metros), posibilitando la predicción de la zona de impacto con astrometría y triangulación precisas, y facilitando la organización de búsquedas de meteoritos recién caídos.
La red FRIPON se extiende a los estados andinos (Chile, Argentina, Perú, entre otros) bajo el nombre de FRIPON-Andino. Esta extensión es crucial para cubrir el vacío existente en la detección de eventos astronómicos en los cielos australes.