OPINIÓN
¿Quién va a devolverle la dignidad al fútbol sanjuanino?
¿Qué está pasando con el fútbol sanjuanino? Es una pregunta que resuena desde hace tiempo, pero que en las últimas semanas se volvió urgente. El torneo local ya no emociona tanto como años anteriores, no convoca, y ahora está peor por las apuestas ilegales, por la violencia dentro y fuera de la cancha, dirigentes más ocupados en sus propios intereses que en el de los clubes, y árbitros que no pasan pruebas físicas, pero igual dirigen. ¿Hasta cuándo?
Los escándalos se acumulan. Clubes que fueron intervenidos por triunviratos normalizadores, descensos dolorosos y hasta en algunos casos falta de pagos a los jugadores. Todo eso ya parecía demasiado. Pero el tema que estalló en la fecha 11 del torneo doméstico fue la gota que rebalsó el vaso: las apuestas ilegales.
Tras el partido entre Peñarol y Desamparados, un jugador bohemio soltó una frase lapidaria: “Este partido figuraba en la planilla de apuestas”. ¿Es verdad? ¿Es una denuncia velada o una simple sospecha? No lo sabemos. Pero ese comentario sirvió de disparador para una investigación que, según la Liga Sanjuanina, había comenzado el año pasado y se mantenía en la penumbra. El problema es que mientras se investiga en silencio, los partidos se siguen jugando con un manto de sospecha que lo cubre todo.
Y como si esto fuera poco, hay otro factor que enferma al fútbol local: la violencia. No ocurre todos los fines de semana, pero sí con la frecuencia suficiente para hacer daño. Entre la violencia y las investigaciones por las apuestas ilegales, se suspendió una fecha completa del torneo. ¿Fue para calmar las aguas o para encender aún más la llama? Porque después del parate se empezó a hablar, en voz baja, de que habría entre 90 jugadores y 20 dirigentes involucrados en el escándalo de las apuestas. Nada confirmado, claro. Lo que sí es oficial es que la mayoría de la Comisión de Neutrales renunció. Y ellos, ni más ni menos, son quienes designan a los árbitros.
Ahí también hay tela para cortar. En la última prueba física, 101 árbitros se presentaron. Siete no la aprobaron. ¿Adivinen qué? En esta oportunidad los suspendieron, -sí cómo leen- fueron suspendidos, ¿pero ¿qué pasará, será por un tiempo o no?, eso no lo sabremos hasta conocer las nuevas designaciones (próxima fecha), pero a eso se suman otros dos sancionados por su pobre desempeño en un partido del Federal A. Y, en medio del caos, la ASAIC (con Sebastián Preziosa a la cabeza, uno de los suspendidos) presentó una nota anunciando que no prestarán servicios. Sin embargo, muchos de ellos deberán dirigir este fin de semana. Y de aquí surge la pregunta ¿le sueltan la mano o no?, lo cierto es que esta fecha se está jugando con normalidad más allá de la nota presentada.
Pero no todo termina ahí, esté lunes podría haber otro capítulo más: el presidente de la Liga, Juan Valiente, prometió presentar una denuncia en el Ministerio Público Fiscal contra quienes están detrás de estas apuestas ilegales. Si eso ocurre, será un paso importante hacia adelante. ¿Pero será suficiente para parar esto que mancha a la redonda?
El fútbol sanjuanino lleva años apagándose, perdiendo su esencia, su alegría, su capacidad de unir a la familia en la cancha. Hoy se habla más de cómo terminó un partido o cómo dirigió el árbitro, que del golazo de media cancha o de la atajada heroica. Eso no es fútbol. Es un espectáculo desvirtuado.
¿Cuándo van a dejar de mancharlo? ¿O seguirán ensuciándolo hasta que no quede nada? No lo sabemos. Pero si algo está claro es que ya no alcanza con declaraciones, ni con suspensiones simbólicas. Es hora de actuar en serio. Porque el fútbol, ese deporte hermoso que tanto nos dio, no merece que lo sigan usando como un negocio sucio. Merece que se lo cuide, que se lo limpie, que se lo vuelva a vivir en paz.