Causa Garder
Escándalo en el juicio por estafa en la OSP: la joven imputada dijo que la madre, también involucrada, la amenaza y la hostiga
La tercera audiencia del juicio por la estafa a la Obra Social Provincia, se transformó en un escándalo. En medio de la jornada y mientras declaraba un testigo, una de las imputadas, María Florencia Molina, propietaria de la empresa Garder, firma que se encuentra en la mira por facturar servicios que no realizó, tuvo que salir de la sala de audiencias envuelta en lágrimas y en medio de una crisis de nervios. ¿El motivo? Según expresó su abogado defensor, que resulta ser su padre, la chica ha sido víctima de hostigamientos y amenazas por parte de su madre, Marilina de la Fuente, la principal imputada por el delito de fraude. Por ese motivo, el juez, Matías Parrón, resolvió que De la Fuente continúe todo lo que resta del debate en otra sala. Lo que resta saber ahora, es si Molina denunciará formalmente a su madre, lo que podría ocurrir frente al mismo juez o en una denuncia en la UFI Delitos Especiales, indicaron las fuentes.
El juicio por la estafa de la empresa Garder contra la Obra Social Provincia comenzó el viernes pasado y promete convertirse en el juicio más grande desde que comenzó el sistema acusatorio. Es que, según el cronograma, se presentarán 77 testigos de los cuales 73 fueron pedidos por el Ministerio Público Fiscal, en la figura del fiscal Iván Grassi. Es que, según surgió de la investigación, existen 26 casos en los que se constató que la compañía, dedicada a brindar alimentación a personas con internación domiciliaria, facturó dichos servicios pero nunca los realizó. Si bien, hasta el momento, no surgió un monto específico de la estafa, se estima que puede rondar los 15 millones de pesos.
En la mira por la defraudación se encuentra la propietaria de la firma, Marilina de la Fuente, su esposo Eduardo Guzmán (responsable médico) la hija de la mujer, María Florencia Molina. Esta última es la que fue protagonista en la audiencia que se dio este martes cuando, según indicaron fuentes oficiales, se descompuso en llantos, por lo que su abogado defensor le solicitó el juez Parrón si la imputada podía abandonar la sala, solicitud que fue aceptada.
Un dato clave es que, en el momento de la audiencia, Molina se encontraba sentada detrás de su abogado y al lado de su madre quien, aparentemente, se expresó en varias oportunidades hacia su hija hasta que esta abandonó la sala.
Tras un cuarto intermedio, el abogado defensor de Molina dialogó con los abogados de Fiscalía de Estado y con el Fiscal Grassi a quienes les expresó que su hija ha recibido amenazas por parte de su madre, incluso, hostigamientos, los que pueden haber ocurrido durante el juicio. Eso no es lo único, ya que, la joven habría expresado dicha situación en un mensaje de texto con la frase “me está amenazando, decile al fiscal”.
Dicha situación fue expresada al juez quien resolvió que De la Fuente sea trasladada a otra sala de audiencia y que esa situación se mantenga mientras dure todo el juicio, esto es, hasta mediados del mes que viene.
La situación vivida en tribunales es compleja, ya que reflejaría una relación entre dos imputadas que puede derivar en un delito, como el de amenazas, lo que complicaría más el debate y también la situación de De la Fuente. Según el Código Penal, las amenazas se castigan con seis meses a dos años de prisión, pero se elevan de cinco a 10 años si “las amenazas tuvieren como propósito la obtención de alguna medida o concesión por parte de cualquier miembro de los poderes públicos”.
Hasta el momento, tanto De la Fuente como Molina y Guzmán enfrenta una imputación fiscal de 3 años de prisión en suspenso por el delito de fraude y adulteración de documento público y privado. También está imputada una médica, María Noel Becerra.