HISTORIA
José Luis Murillo, el fanático de Platense que festejó en San Juan y sueña con ver campeón al club de sus amores
El triunfo de Platense contra San Lorenzo también tuvo su festejo en San Juan. José Luis Murillo nació en la Ciudad de Buenos Aires y por herencia es hincha del club Calamar, equipo que lo apasionó y siguió durante toda su vida. Este domingo estuvo atento viendo el partido de la semifinal de la Copa de la Liga que jugó Platense contra San Lorenzo y celebró el triunfo de su amado club, que ahora disputará una histórica final contra Huracán en el Estadio Madre de Ciudades en Santiago del Estero.
Si bien Murillo nació en tierras porteñas, se puede decir que ya es un sanjuanino más, después de vivir tantos años en Cuyo. Durante toda su vida siguió los pasos de Platense e incluso en un momento fue socio de la institución. Hoy se siente orgulloso de ser testigo de una nueva final y sueña con ver campeón al equipo que lo enamoró.
“Yo me hice hincha por un tío materno -Miguel Ángel- y por mi abuelo - Miguel Domingo-. Mi abuelo vivió a cuatro cuadras de la cancha vieja y era socio del club. Fue por herencia lo mío, porque no conocí a mi abuelo, que falleció siendo joven. Con mi tío también éramos socios”, cuenta el calamar que eligió vivir en el clima desértico de Cuyo.
El nacido en la Ciudad de Buenos Aires aclara que “no hay originarios de San Juan que se hagan de Platense. Es una cuestión de arraigo y de historia familiar”. Murillo revela que conoció a otros dos hinchas marrones en la provincia.
“En Vicente López conocí la canchita cuando tenía pocas tribunas y ahora uno ve cómo ha cambiado. Está desde 1979. La inauguraron en un torneo cuadrangular para pelear por el descenso. Estaban los dos peores de cada zona: Gimnasia, Atlanta, Chacarita y Platense. De los cuatro se salvaba uno solo. Nos quedamos nosotros porque empatamos el primer partido y ganamos todos los demás”, explica el hombre que sabe que pelear por el descenso es “como un drama”.
“Yo me acuerdo que lo seguía a todos lados y era casi como ganar un campeonato cuando nos salvábamos del descenso. Nos tomaron bronca desde otros clubes, porque mandamos al descenso a Gimnasia, Chacarita, Atlanta. En esa época también Racing y San Lorenzo se fueron a la B. Y nosotros nos manteníamos ahí”, rememora el fanático de Platense.
“Mi primer partido como hincha fue en 1967 en la cancha de River, cuando tenía 6 años. Justo ese día Platense ganó por primera vez en el Monumental: fue 3 a 2. Teníamos un gran equipo y una delantera inolvidable”. Ese Platense después llegó a la semifinal del Torneo Metropolitano. “Yo fui con mi mamá, que era de River, a la tribuna femenina y tengo en mi mente las imágenes de las mujeres gritando”, apunta el sanjuanino por adopción.
A los pocos días de aquel encuentro, Murillo tuvo su bautismo de local en Pedraza y Crámer, en un choque con San Lorenzo en el que el Marrón venció 2 a 1.
Uno de los ídolos que José Luis tuvo desde niño fue el delantero Néstor Subiat: las extrañas vueltas de la vida quisieron que varias décadas después compartieran un mismo espacio de hinchas calamares, con grupo de WhatsApp incluido. “Subiat me saluda por mi cumpleaños. Yo le comenté que es mi ídolo, ya tiene 80 años”, confiesa.
José Luis también se acuerda de un histórico 4-0 ante el Millonario también en el Monumental, en la Semana Santa de 1969. “Parece que cuando yo iba a ver los partidos a esa cancha justo ganábamos nosotros”, dice. El hombre aclara que el barrio de Saavedra estaba identificado con el Calamar y, muy cerca, el barrio de Núñez ya era todo del Millonario. “Era el clásico de barrio, le decían el clásico de Núñez, con un poderoso River y Platense”, recuerda sobre ese “David y Goliat” del fútbol. Y traza un paralelismo con el Espanyol-Barcelona, en donde también hay grandes diferencias futbolísticas e institucionales.