OPINIÓN
Profesiones y oficios amenazados por la inteligencia artificial
Hace un tiempo me sorprendió las declaraciones de Elon Musk adelantando que, en unos años, algunas profesiones están seriamente amenazadas por los avances de la inteligencia artificial al anunciar por Twitter que “La IA pronto superará a los médicos y abogados por un amplio margen (y, eventualmente, a todos los humanos en casi todo)”.
Hace poco también un amigo me envió un video desde Estados Unidos mostrando cómo conducía (o mejor dicho, no conducía) un Tesla totalmente autónomo y pensé que, si las máquinas ya aprendieron una de las tareas más difíciles que enfrentamos los humanos como es la de conducir un automóvil por una ciudad, por qué no serían capaces en el futuro de aprender otras tareas tan o más complejas.
Ya vimos cómo los empleados de estaciones de peaje fueron reemplazados por cámaras y aplicaciones. También ya nos acostumbramos a los “cajeros automáticos” reemplazando a los “cajeros humanos”, pero, ¿qué otras tareas pueden ahora estar amenazadas por la inteligencia artificial?
El avance de la inteligencia artificial (IA) está transformando el mercado laboral a una velocidad sin precedentes, automatizando tareas y procesos que antes requerían intervención humana.
Las profesiones y oficios más amenazados comparten algunas características comunes como la repetitividad, la dependencia de reglas claras o la facilidad de digitalización. Según informes recientes y el consenso de expertos, los empleos con mayor riesgo de ser reemplazados por IA en los próximos años incluyen:
- Cajeros bancarios y empleados de caja: Las “Fintech”, los cajeros automáticos y los sistemas de pago automatizados están reduciendo la necesidad de estos roles. Algunos bancos ya le dedican más espacio físico a los cafés y centros de networking que a las funciones propias y tradicionales de los bancos, como los cajeros, cobranzas, depósitos, etc.
- Operadores “Data enters”: Los algoritmos de IA procesan grandes volúmenes de datos con mayor rapidez y precisión. Aquellas actividades humanas como pueden ser leer una factura, llenar un formulario, etc.
- Recepcionistas y personal administrativo: Chatbots y asistentes virtuales asumen tareas administrativas y de atención básica al cliente.
- Conductores de transporte: El desarrollo de vehículos autónomos amenaza empleos de conductores de taxis, camiones y repartidores.
- Trabajadores de atención al cliente: Sistemas automatizados y asistentes virtuales pueden resolver consultas y problemas de clientes eficientemente.
- Trabajadores de manufactura: Robots industriales ya reemplazan a los humanos en tareas repetitivas y peligrosas.
- Contadores, asesores fiscales y analistas financieros: La automatización de procesos contables y financieros es una de las áreas más avanzadas, con software capaz de gestionar operaciones complejas.
- Secretarios, administrativos y agentes de atención al cliente: La digitalización y la IA optimizan la gestión documental y los flujos de trabajo internos.
- Traductores: Los sistemas de traducción automática han alcanzado niveles de precisión que amenazan la demanda de traductores humanos en tareas rutinarias.
- Diseñadores informáticos y analistas demoscópicos: La IA puede generar diseños, analizar tendencias y procesar grandes volúmenes de información de manera autónoma.
¡Desde hace cierto tiempo comencé a leer a Yuval Noah Harari, un escritor israelí famoso (recomiendo especialmente sus libros!), historiador y pensador global, que advierte que si la humanidad pierde el control sobre la IA, podríamos estar ante el "final del Homo Sapiens", subrayando la magnitud del desafío ético y social que implica esta tecnología.
Pero también han despertado alertas otras instituciones internacionales:
- El Foro Económico Mundial estima que entre 2025 y 2030 la automatización podría destruir 92 millones de puestos de trabajo, aunque también prevé la creación de 170 millones de nuevos empleos en profesiones emergentes y otras que aún no existen.
- El Fondo Monetario Internacional advierte que el 40% de los empleos a nivel mundial se verá afectado por la IA, con un impacto mayor en países desarrollados.
- Empresas líderes como Salesforce y SAP ya han anunciado recortes de personal y reestructuraciones para adaptarse a la automatización, dejando de contratar programadores en favor de sistemas de IA.
- Paneles y debates académicos destacan la necesidad de regulación, reconversión laboral y políticas públicas que prioricen el bienestar humano sobre el capital, resaltando la importancia de la capacitación y el acceso equitativo a nuevas oportunidades.
El futuro del trabajo humano
El futuro laboral no está perdido, pero sí está mutando. La IA no solo elimina empleos, sino que también crea nuevas oportunidades y redefine el sentido del trabajo humano.
Las tendencias más claras son:
- Desplazamiento de tareas rutinarias: La IA automatizará muchas funciones repetitivas, liberando a los trabajadores para que se enfoquen en tareas de mayor valor agregado.
- Demanda de habilidades humanas: Los empleos que mejor resisten la automatización son aquellos que requieren creatividad, pensamiento crítico, inteligencia emocional, juicio ético, liderazgo y capacidad de adaptación.
- Colaboración humano-máquina: El futuro del trabajo será híbrido, con humanos y máquinas colaborando para alcanzar mayor eficiencia y productividad.
- Brecha de habilidades y reconversión: El 60% de los trabajadores necesitará formación continua para adaptarse a las nuevas demandas, pero muchos carecen de los recursos adecuados.
Resulta muy interesante investigar sobre las amenazas de la IA en el sector de la medicina. Novo Nordisk, una empresa danesa, está revolucionando la industria farmacéutica al optimizar el proceso de ensayos clínicos mediante el uso de tecnología avanzada. Este avance promete reducir significativamente el tiempo y costo asociados con la introducción de nuevos medicamentos, lo cual podría salvar vidas y disminuir los costos de atención médica. La compañía no fabrica medicamentos, sino que se centra en mejorar la eficiencia de los ensayos clínicos, que es un cuello de botella crítico en el desarrollo de fármacos.
La empresa utiliza inteligencia artificial (IA) para mejorar la contratación de pacientes, el monitoreo en tiempo real y el análisis de datos, acelerando drásticamente el proceso de ensayo. La capacidad de la IA para analizar vastas bases de datos permite una identificación más rápida de los participantes adecuados y mejora la precisión de los resultados. Esta innovación posiciona a la compañía como un disruptor en el sector farmacéutico, desafiando el dominio tradicional de las grandes farmacéuticas.
El sistema de IA de esta empresa está reduciendo drásticamente el tiempo de las pruebas de drogas a una fracción del proceso habitual:
- Reclutamiento de Pacientes Más Rápido: La IA escanea millones de registros en tiempo real, encontrando a los pacientes adecuados en días, no meses, para que los ensayos comiencen más rápido.
- Monitoreo de ensayos en tiempo real: La IA rastrea los datos de los pacientes en vivo, detectando riesgos antes de que descarrilen el ensayo y reduciendo así los retrasos.
- Análisis instantáneo de datos: La IA procesa conjuntos de datos masivos, desde resultados de laboratorio hasta imágenes médicas, en segundos, no semanas. Agiliza las evaluaciones y aumenta la precisión.
A pesar de sus grandes promesas, la implementación de la IA en la atención médica no está exenta de desafíos. Existen preocupaciones sobre la seguridad de los datos de los pacientes, así como sobre la capacidad de los sistemas de IA para tomar decisiones éticas y humanizadas.
Aunque la IA puede analizar datos y hacer recomendaciones basadas en algoritmos, la toma de decisiones médicas que frecuentemente implica consideraciones emocionales, éticas y sociales que son difíciles de programar en una máquina.
Asimismo, la adopción de la IA en el sector de la salud plantea preguntas sobre el papel futuro de los médicos y otros profesionales de la salud. Puede ser poco probable que la IA reemplace por completo a los médicos humanos, pero su capacidad para diagnosticar y tratar enfermedades hace posible que los médicos trabajen junto a sistemas de IA.
En síntesis, la inteligencia artificial representa tanto una amenaza como una oportunidad. Los trabajos más amenazados son aquellos fácilmente automatizables, mientras que los empleos que requieren capacidades humanas distintivas tienen mejores perspectivas. La clave para el trabajo humano en el futuro será la adaptación, la formación continua y la colaboración estratégica con la tecnología.