Sigue el conflicto
Un hospital israelí fue alcanzado por un misil iraní y Netanyahu prometió que Teherán “pagará un alto precio”
Después de dos días de relativa calma -con alertas de algunos lanzamientos de drones y misiles sin consecuencias-, Israel se despertó este jueves con una nueva andanada de misiles balísticos iraníes que impactaron en forma directa en un hospital del sur del país y, una vez más, en localidades de las afueras de Tel Aviv.
El primer ataque a un hospital -ocurrido en el séptimo día de guerra contra Irán y cuando se espera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, principal aliado, decida si se suma a la ofensiva-, causó indignación. Y una nueva reacción del premier israelí, Benjamin Netanyahu, que prometió “hacerle pagar el precio” a “los tiranos terroristas de Irán”, según aseguró en sus redes sociales.
Imágenes de destrucción, ventanales rotos, pánico y columnas de humo negro que llegaban desde el hospital Soroka de Beersheva y desde Ramat Gan y Holon -suburbios de Tel Aviv- volvieron a sumir a la población en el terror. Y demostraron que, más allá de que muchos se habían ilusionado con que después de seis días de intensos ataques de la fuerza aérea israelí contra objetivos nucleares y militares, Irán ya no contaba con real capacidad ofensiva en verdad no es así.
Después de una noche “tranquila”, ya que había habido una alarma pasada la medianoche por drones y misiles que fueron interceptados por la Cúpula de Hierro, a las 7 de la mañana nuevamente sonaron en todo el país las sirenas que advertían que había que bajar de inmediato a los refugios por una inminente nueva andanada de misiles balísticos. Fuertes explosiones se oyeron en Jerusalén y, poco después, la noticia fue que -por primera vez y en el séptimo día del “ataque preventivo” lanzado el viernes 13 por la madrugada por Netanyahu-, un hospital había recibido un impacto directo.