DÍA INTERNACIONAL DEL ORGULLO LGBTIQ+
Historias que inspiran: Ignacio Galán, el nuevo licenciado que celebra la diversidad universitaria
La universidad pública es un espacio diverso que garantiza el acceso a los estudios de grado con énfasis en los derechos humanos. La población trans es una parte de la sociedad que aún vive, en diversos ámbitos, postergada por políticas públicas y, en muchos casos, también por sus propias familias, lo que les imposibilita el acceso a la educación. Ignacio Galán es un varón trans y este viernes se recibió de Licenciado en Trabajo Social en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ). El trayecto de Ignacio estuvo marcado por un ámbito de contención que le permitió seguir su carrera y por un compromiso social que se convirtió en su vocación para ayudar al otro.
Cuando se escribe sobre personas trans, en ocasiones se cae en la idea de que son personas que transgreden mandatos, están fuera del sistema o se encuentran desinstitucionalizadas. No obstante, esta mirada a veces no hace más que reforzar un estigma que está presente en la sociedad o, incluso, revictimizarlas. Al respecto, Galán comentó que su cursado en la carrera no varió respecto al de cualquier persona y estuvo cimentado por la contención de su familia y sus compañeros: “Nosotros, a pesar de construir una identidad de género, por ahí un poco cuestionada por la sociedad en sí, seguimos siendo personas y atravesamos distintos contextos de manera igual. Obvio que a veces uno se va encontrando con cuestiones que tienen que ver con la forma en que la sociedad también entiende el género, pero no tiene nada particular”, expresó.
Sin embargo, reconoció que no todos han podido tener las mismas oportunidades, debido a que muchas personas trans son expulsadas de sus hogares y terminan en una situación de vulnerabilidad tanto económica como social. A su vez, destacó que el acompañamiento de la familia es fundamental para el desarrollo de las personas. “Si una persona, ya sea trans, cis o no binaria, viene de una familia fragmentada que no acompaña su trayectoria educativa o universitaria, es muy difícil también tener posibilidades de acceso. Entonces, sí soy consciente que, si existe la ausencia por parte de nuestros senos primarios, es muy posible que esta persona, teniendo la particularidad que adquiere a partir de la construcción de una identidad transgresora, tenga mayores obstáculos o mayores dificultades”, detalló.
Precisamente, Galán contó que eligió estudiar Trabajo Social porque acompañaba a su abuela, que trabaja en la Justicia de Punta Alta, donde se abordaban casos sociales delicados. Esto lo cautivó y le mostró que podía hacer algo para modificar la situación de la gente que vive momentos difíciles. “Desde ese momento yo tenía contacto con cosas o con papeles que siempre denotaban situaciones de discusiones, problemas familiares, ausencias por parte del rol parental, estas cuestiones que tienen que ver con realidades que son adversas. Entonces me di cuenta que tenía un interés real acerca de las circunstancias que vivencian las personas, porque entendía también que las realidades son distintas”, aseguró.
Ignacio hizo su escuela primaria en la Escuela General Mosconi y la secundaria en la Escuela Normal San Martín. Luego, ingresó a la Universidad Nacional de San Juan para iniciar sus estudios de grado. Contó que su proceso de descubrimiento de su identidad de género se inició a los 22 años, lo que lo llevó a visibilizar un sentir que tenía guardado y pudo finalmente exteriorizarlo. "A veces tendemos a guardar ciertos sentimientos en la 'caja de recuerdos', evitando hacer consciente aquello que sentimos desde muy jóvenes. Muchas veces, esto ocurre por miedo a lo que los demás dirán, o por temor a perder los espacios donde antes nos sentíamos cómodos e identificados, ya que, como en toda institución u organización, sentíamos una gran pertenencia”.
“Por eso, al repensar nuestra identidad, empezamos a cuestionarnos qué pasará con todos esos ámbitos: nuestra familia, el deporte, incluso la universidad. Nos preguntamos cómo gestionarlo, cómo expresarlo, cómo negociar y legitimar nuestra identidad, y cómo hacérselo entender a los demás. Todas estas preguntas surgen cuando uno descubre el verdadero camino de su deseo e intenta hacerlo realidad”, siguió relatando.
En tanto, destacó que desde el primer día contó con la compañía de su familia y lo apoyaron en su transición y en el cambio de DNI. “Tengo la suerte de tener una familia que escucha, una familia que acompaña y, si bien a ellos les costó mi proceso, no les queda otra más que aceptarlo”.
Por último, Ignacio compartió una reflexión sobre la importancia de la universidad para la sociedad en general, haciendo énfasis en el derecho a la educación superior. “Todos tenemos el derecho de poder acceder a una universidad, a estudios superiores, a una universidad pública, gratuita y laica. Y como somos sujetos de derechos, como lo son todos, que se animen a atravesar por una universidad y a formarse, porque es muy importante también la formación académica. Desde ese lugar también comenzar a pensar en una sociedad más justa, más equitativa, más abierta y más receptiva a las otredades”.
28 de junio: Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+
El 28 de junio se celebra en todo el mundo el Día del Orgullo LGBTIQ+, una fecha que conmemora un evento crucial en la lucha por los derechos de la diversidad sexual. En 1969, en el bar Stonewall Inn de Nueva York, personas LGBTIQ+ se levantaron contra el acoso policial y la discriminación sistemática, marcando un antes y un después en el movimiento global por sus derechos.
Este acontecimiento, considerado la primera manifestación pública de reivindicación gay, impulsó la búsqueda del reconocimiento de los derechos de la comunidad LGBTIQ+. Desde entonces, cada 28 de junio, ciudades de todo el mundo, incluyendo Nueva York, se llenan de actos, concentraciones y marchas para recordar la importancia de este hito.
El concepto fundamental del "orgullo LGBTIQ+" radica en la premisa de que ninguna persona debe sentir vergüenza de su sexo, orientación sexual o identidad sexual. Aunque la traducción literal de "orgullo" pueda sonar diferente en español, el sentido profundo del término apunta a la dignidad intrínseca de cada ser humano, una dignidad que no debe ser menoscabada por su conducta u orientación sexual. Es un llamado a la aceptación, el respeto y la celebración de la diversidad.