2025-07-01

Orgullo en el tenis

La sorprendente historia de la tenista con raíces sanjuaninas que se enteró una hora antes que jugaba y ganó su primer partido en un Grand Slam

Su padre, Omar Sierra, relató el emocionante momento y repasó su camino lleno de sacrificios y talento.

Solana Sierra, la tenista argentina con raíces sanjuaninas, vivió este lunes una de las jornadas más insólitas y emocionantes de su joven carrera: ganó su primer partido en un torneo de Grand Slam tras haberse enterado apenas una hora antes que debía entrar a la cancha. Su debut triunfal en Wimbledon llegó por sorpresa, pero no por casualidad.

“Jugaba el mismo día que me dijo que había entrado”, relató su padre, Omar Sierra, en diálogo con Radio Concepto. “Había perdido en tercera ronda de la clasificación y nos quedamos con un sabor amargo. Pero apareció una baja de último momento y Solana quedó primera en la lista. No lo dudamos: le dijimos que se quedara”.

Solana, de 20 años, nacida en Mar del Plata pero hija de un sanjuanino, sorprendió en el césped inglés con su potencia, agresividad y temple. Su padre no esconde el orgullo al recordar sus comienzos: “La llevé al Lawn Tenis con 10 años, desde muy chiquita tenía predisposición para cualquier juego motriz. Así empezó, con muchas ganas y esfuerzo”.

Aunque su historia puede parecer de película, está sustentada por años de sacrificios y decisiones difíciles. “Formamos, junto a sus técnicos, una jugadora con estilo europeo. Tiene físico, potencia, es agresiva, moderna… y por eso se adapta tan bien al césped”, explicó Omar. “Para llegar a este nivel hay que tener talento, pero también responsabilidad y dejar muchas cosas de lado”.

Solana se entrenó en la prestigiosa academia de Rafael Nadal y pasó largas temporadas en el exterior. “Ser top 100 es durísimo. Acá no se puede, por eso tuvo que irse del país. Y eso significa, además, una jugada económica riesgosa: alguien tiene que invertir, y los inversores quieren resultados”, reflexionó su padre.

Además del nivel deportivo, el mundo del tenis femenino presenta desafíos extra. “En varones se puede lograr más fácilmente un buen desarrollo, tienen más apoyo. En mujeres no pasa lo mismo. Si una chica es buena a los 14 años, debería estar en Europa”, comentó Omar. Aun así, Solana encontró su camino con determinación y sin depender exclusivamente de becas: “Incluso hemos rechazado algunas para que las aproveche alguien que lo necesite más. Sabemos que es un deporte elitista y costoso”.

Más allá del triunfo en Wimbledon, lo que más emociona a su familia es el orgullo de ver hasta dónde llegó. “Solana siempre se formó en Mar del Plata, pero tiene raíces sanjuaninas. De chica viajaba para ver a nuestros amigos allá. Yo suelo ir seguido, tengo mis afectos. Es un orgullo enorme ver todo lo que está logrando”, concluyó Omar.

 

Te puede interesar