POSTURA
Bodegueros sanjuaninos confían que el INV seguirá existiendo, pero están a favor de eliminar los controles exhaustivos
El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) se encuentra en un proceso de transformación que promete cambiar el paradigma de control del vino en la Argentina. En diálogo con el programa Demasiada Información (Radio Light), el presidente de la Cámara de Bodegueros de San Juan, Mauricio Colomé, analizó los cambios que está atravesando el INV, en el marco de un decreto del Gobierno nacional que transfiere parte de sus funciones a la Secretaría de Agricultura y propone una transformación en el sistema de controles.
“Durante mucho tiempo, el INV fue muy burocrático en varias de sus áreas. Si bien desde la pandemia hubo una digitalización que mejoró bastante la gestión de trámites, aún persistía un control muy intrusivo dentro de las bodegas”, expresó Colomé. Y agregó: “Estamos contentos con esta modernización, porque va a agilizar y abaratar procesos, al mismo tiempo que permitirá mantener la trazabilidad del vino”.
Además, comentó “estamos convencidos de que el instituto debe seguir existiendo, es un ente necesario que le da al consumidor la tranquilidad de que el vino es genuino y seguro para la salud”.
Cabe mencionar que uno de los ejes principales de la reforma es que los controles se realicen directamente en las góndolas, en vez de estar presentes en cada paso de la elaboración. Hasta ahora, el INV seguía el producto desde la uva, controlando origen, zona, y otros parámetros.
Por esto, el presidente de la cámara de San Juan, detallo “antes se controlaba desde el origen, es decir, desde la uva, vos cuando cosechabas, o comprabas uva a un productor. Antes era por papeles, después fue online. Entonces posteriormente hacías unas presentaciones curadas al instituto, terminabas al final de la cosecha, te determinaba cuántos litros de vino habías elaborado. Ahora lo que se intenta es justamente tener un sistema moderno, como se usa en todos lados del mundo, que directamente un control en la góndola”.
Sin embargo, advirtió, “aún hay incertidumbre sobre cómo se certificarán varietales, certificar años, certificar vinos o valles, eso es un elemento importante a la hora de vender los vinos, porque hay vinos o vallas que son más económicamente más atractivos que otros. Pero nosotros creemos que debe seguir existiendo un respaldo, al menos con una declaración jurada o algún mecanismo similar”.
También habló del punto económico que estos controles del INV, implicaba. “Cada trámite del INV tenía un costo, cobran los trámites de los traslados, todo este movimiento que tienen las bodegas, eso se lo cobran. Entonces, si bien no eran importes, o tan significativos, pero depende de la envergadura del establecimiento, a veces te mordía el número, era un costo más”, apuntó Colomé.
Finalmente, afirmó que esta semana será clave para definir los detalles de la nueva estructura del Instituto y reiteró la postura del sector: “El INV debe seguir existiendo, no debe desaparecer, tiene que seguir existiendo con otra mirada, menos invasiva, pero con controles que den garantías al consumidor”.