ECONOMÍA DIGITAL
La tecnología Blockchain, las criptomonedas y la tokenización de activos
Siempre que me pregunto por qué los argentinos tenemos un amor histórico por atesorar nuestros ahorros en dólares y no en pesos argentinos, me viene a la mente la pregunta sobre el valor del dinero y de toda la narrativa que hay detrás de él.
“El dinero es un cuento, un invento; no tiene valor objetivo. Uno no puede comer ni beber billetes ni monedas, pero puede darle a un extraño un trozo de papel que no vale nada a cambio de un pan que sí puede comer. La premisa fundamental es que todos creemos en la misma narrativa sobre el dinero; si dejamos de creer, todo se viene abajo. Esto ha ocurrido a lo largo de la historia, y sucede hoy con los nuevos tipos de monedas. ¿Qué son los bitcoines, la red Ethereum y todas estas criptomonedas? Son narraciones. Su valor depende de las historias que la gente cuenta y cree. Y el valor de los bitcoines aumenta y se diluye a medida que aumenta y se diluye la confianza de la gente en esa narración.” (Yuval Noah Harari).
En síntesis, el dinero es una invención humana prodigiosa, que ha evolucionado desde el trueque hasta convertirse en un sistema global basado en la confianza y las realidades imaginadas.
El dinero por sí mismo no vale nada. A un billete de 100 Euros le damos un valor de 100 Euros porque tenemos por detrás a un tercero de confianza (en este caso el Banco Central Europeo). Pero, en un sistema de dinero descentralizado no necesitamos a ningún tercero de confianza que de fe de ninguna transacción, pues es el propio sistema (la propia red) el que genera la confianza suficiente para que dicha transacción sea verídica. Así llegamos a la Blockchain, las criptomonedas y los exchanges descentralizados.
¿Cómo llegamos hasta aquí?
La historia de cómo el hombre se las ingenió para crear la moneda es apasionante. A lo largo del tiempo encontramos diferentes plataformas de intercambio de valor. Comenzando con el trueque, luego la adopción de la sal por su cualidad de permitirnos conservar el alimento, hasta la utilización de los metales.
Uno de los problemas de los metales era su peso, por ello, para hacer más cómodas las transferencias de valor, se acuñaron en el siglo VI las primeras monedas y más tarde se hicieron comunes los billetes, que surgieron como promesas firmadas de entregar a su portador la cantidad en oro que en ellos se indicaba.
Aunque el patrón oro clásico (donde las monedas estaban directamente respaldadas por oro y eran convertibles) había ido debilitándose, en el año 1944, el sistema de Bretton Woods, mantenía una vinculación indirecta del dólar estadounidense al oro. Bajo este sistema, el dólar era la moneda de referencia mundial y era convertible a oro a un precio fijo de 35 dólares por onza para otros bancos centrales.
Sin embargo, a finales de la década de 1960 y principios de los 70, Estados Unidos enfrentaba una creciente inflación y un déficit comercial debido a los gastos de la Guerra de Vietnam y la expansión de programas sociales. Esto llevó a una disminución de las reservas de oro estadounidenses, mientras que otros países comenzaron a pedir la conversión de sus dólares a oro, lo que amenazaba con agotar las reservas del país.
Fue así como el patrón oro como reserva de valor fue abandonado de forma definitiva a nivel global el 15 de agosto de 1971, por una decisión unilateral del entonces presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, en un evento conocido como el "Nixon Shock".
Nace entonces el dinero “Fiat”. El término moneda “fiat" se refiere al tipo de dinero que usamos en la mayoría de las economías modernas, como el dólar estadounidense, el euro, el peso argentino, el yen, etc. Su nombre proviene del latín "fiat", que significa "hágase" o "que así sea", lo que subraya que su valor no deriva de su composición física (el papel o el metal de la moneda en sí) ni de estar respaldado por una mercancía física (como oro o plata), sino de un decreto gubernamental y la confianza que la gente y las instituciones depositan en él.
Blockchain y la Importancia de las Criptomonedas
En el panorama tecnológico actual, pocas innovaciones han capturado tanto la imaginación y el debate como la tecnología blockchain y las criptomonedas. Lo que comenzó como un concepto técnico y nicho, impulsado por entusiastas de la informática, se ha transformado rápidamente en un fenómeno global con el potencial de redefinir industrias enteras y la forma en que interactuamos con el dinero y los datos.
La historia de la tecnología blockchain es inseparable de la de Bitcoin, la primera y más conocida criptomoneda, lanzada en 2009 por una entidad desconocida o un grupo anónimo bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto. El verdadero genio de Bitcoin no reside solo en su naturaleza descentralizada y digital, sino en la tecnología subyacente que lo hizo posible: la blockchain o "cadena de bloques".
El valor del Bitcoin se ha disparado exponencialmente, el siguiente gráfico compara el valor de una casa en Estados Unidos en tres momentos distintos comparada con el dólar y con el bitcoin:
¿Por qué es importante la tecnología Blockchain?
La relevancia de blockchain trasciende con creces las criptomonedas. Sus aplicaciones potenciales son increíblemente extensas:
El Blockchain es un sistema distribuido de computadoras que están corriendo transacciones en todo el mundo, entonces cada vez que alguien quiere transaccionar en este sistema las computadoras les avisan a todas las demás que se deben actualizar. No hay un responsable de toda esta estructura de jerarquías horizontal, todos tienen el mismo nivel de jerarquía que no hay nadie encima del otro. Lo crucial es que, una vez que un bloque es añadido, no puede ser alterado ni eliminado, creando un registro permanente y transparente. Esta característica de inmutabilidad, junto con la descentralización, la hace increíblemente resistente al fraude. Nosotros accedemos al sistema de bloques y a partir de eso todo el sistema coordina y no hay un humano o una entidad en el medio que lo regule y eso es sencillamente revolucionario.
Pero vamos aún más allá, el 13 de junio de 2025, la Comisión Nacional de Valores (CNV) aprobó la Resolución General N° 1069 que incorpora la reglamentación final de tokenización para los denominados Activos del Mundo Real (Real World Assets).
En una primera etapa, se regula la tokenización de Certificados de participación de fideicomisos financieros y Cuotapartes de fondos comunes de inversión cerrados, cuyo activo subyacente esté compuesto principalmente por créditos, inmuebles, facturas u otros activos del mundo real que no sean valores negociables ya cotizados en mercados autorizados.
Se abre así un panorama interesantísimo de posibilidades de inversión y financiación que traerá una revolución de contratos digitales, dando lugar a conceptos innovadores como los NFTs (tokens no fungibles) para la propiedad de activos digitales, las DeFi (finanzas descentralizadas) que busca replicar servicios financieros tradicionales sin intermediarios, y las DAO (organizaciones autónomas descentralizadas). En un ecosistema cuyas características principales serán la transparencia, la seguridad, la eficiencia y la descentralización.
La Importancia de las Criptomonedas en la Economía Digital
Las criptomonedas son la aplicación más visible y disruptiva de la tecnología blockchain, ya que representan una forma de dinero digital “peer-to-peer", es decir, que permite transacciones directas entre usuarios sin la necesidad de un banco o una entidad central. Su importancia radica en varios factores:
- Libertad Financiera: Ofrecen a los individuos la capacidad de poseer y controlar sus propios activos sin depender de instituciones financieras tradicionales, lo que es especialmente relevante en regiones con inestabilidad económica (como Argentina) o acceso limitado a servicios bancarios (como Argentina).
- Inclusión Financiera: Permiten a millones de personas no bancarizadas participar en la economía global, realizando pagos y transacciones internacionales de forma rápida y con costos reducidos.
- Resistencia a la Inflación: Criptomonedas como Bitcoin tienen una oferta limitada programada, lo que para muchos la convierte en una "reserva de valor" descentralizada, similar al oro, y potencialmente una protección contra la inflación de las monedas fiduciarias (como el peso argentino).
- Remesas y Pagos Transfronterizos: Reducen drásticamente los costos y tiempos asociados al envío de dinero a través de fronteras..
- Innovación en Modelos de Financiación: Han impulsado nuevas formas de recaudar capital, como las ICOs (ofertas iniciales de monedas), que permiten a startups y proyectos obtener financiación directamente de una comunidad global de inversores.
Desafíos y el Futuro
Si bien el potencial de la blockchain y las criptomonedas es inmenso, también enfrentan desafíos significativos. La volatilidad de los precios de las criptomonedas, la regulación en constante evolución, la preocupación por el impacto ambiental de la minería y la necesidad de una mayor escalabilidad y usabilidad son temas que se están abordando activamente.
A pesar de estos obstáculos, la trayectoria de blockchain y las criptomonedas es clara: están aquí para quedarse y continuar su evolución. A medida que la tecnología madura y las regulaciones se adaptan, es probable que veamos una integración cada vez mayor de estas innovaciones en nuestra vida diaria.
Será entonces más natural que hoy pagar con bitcoin u otras criptomonedas, ahorrar, financiar e invertir, transformando no solo el sistema financiero, sino también la forma en que gestionamos la información, la confianza y la cooperación a escala global.