2025-09-03

La única farmacéutica de San Juan

0264Noticias, dentro de un reducido grupo de medios que por primera vez recorrió la ex Raffo hoy Adium

La empresa abrió sus puertas para mostrar el arduo trabajo y el exigente control de calidad que implica fabricar un remedio. El 70% de la producción sanjuanina se exporta a toda Latinoamérica.

“Dentro de la planta, no se deja nada al azar”. Esa frase fue expresada por Marina Manzur, directora Técnica y gerente de Garantía de Calidad de Adium, la única empresa farmacéutica de San Juan. El dicho sonó como un lema dentro de la fábrica que por primera vez abrió sus puertas a medios locales, nacionales y de Uruguay. Además, la declaración fue realizada bajo dos cofias para el pelo, un ambo sanitario, un guardapolvo y dos cubre zapatillas, elementos obligatorios para hacer un recorrido por una industria que tiene, prácticamente, todos los espacios estériles. Así, nada de lo que ocurre adentro es producto de la casualidad, ya que todo está controlado. Es que, en ese lugar, se producen hasta 1.200 productos distintos, los que en su mayoría son exportados a países de Latinoamérica. 0264Noticias fue uno de los pocos medios locales que participó del recorrido y que inauguró una nueva etapa: mostrar cómo se hace un medicamento.

El lugar más parecido al interior de la fábrica de Ruta 40 es un quirófano, con la diferencia de que, para la farmacéutica, hay protocolos más exigentes que cumplir, dada la cantidad de etapas que tiene el proceso de producción. Para dar una idea del grado de control interno y de mecanismos para evitar contaminaciones, toda aquella persona que vea a un trabajador de Adium lo puede confundir, con tranquilidad, con el personaje de Ricardo Darín en El Eternauta. Los operarios cuentan con un mameluco sanitario que cubre, incluso, el calzado. Además, tienen colocadas máscaras, no solo barbijos, sino también, en algunos casos, máscaras para gases y antiparras.

El ingreso de los periodistas, un grupo reducido de 15 personas, se dio tras una charla sobre las características de la empresa y los remedios que fabrica. Inmediatamente después, personal especializado se asegura de que cada ingresante tuviera los elementos adecuados, como una cofia, un ambo sanitario y cubre zapatillas desechables estilo quirúrgico. Para los desconocidos, el interior de la fábrica es como un laberinto, ya que todos los pasillos son iguales: mismo suelo, mismas paredes y misma luz para todo el establecimiento. La única diferencia se detecta en el ingreso a cada área, que cuenta con una inscripción y numeración específica. Además, cada espacio tiene su aire controlado, con filtros con una capacidad del 99,97% de efectividad.

Desde que se define qué medicamento es el que se va a producir, hasta que el blíster es envazado para su distribución, el proceso demanda unos 40 días. Todo inicia con el principio activo necesario para el remedio, producto que llega del exterior. Luego debe existir un fraccionamiento exacto para que, al final, cada pastilla tenga la cantidad justa de medicamento. Después viene una mezcla con excipientes, esto es, una sustancia inerte que se mezcla con los medicamentos para darles consistencia, forma, sabor u otras cualidades que faciliten su dosificación y uso. Finalizado eso, se produce la compactación a través de equipos específicos que, por presión, pueden asegurar que cada comprimido tenga la cantidad justa, ni más ni menos, además de que no contengan otras impurezas. Así, se llega casi a la etapa final en la que a la pastilla se le agrega, de ser necesario, una cobertura para, por ejemplo, permitir que el remedio no se disuelva en el estómago y lo haga en el inicio del intestino delgado.

Cuando todo está completado, el equipo realiza un control de calidad, a través de análisis de laboratorio con equipos millonarios de los cuales Adium cuenta, entre otros, con unos 40, como los cromatógrafos líquidos de alto rendimiento (HPLC), cada uno de los cuales tiene un costo de unos 100 mil dólares, aproximadamente.

La recorrida por la fábrica, con la explicación de cada área, demandó casi tres horas, pero sólo se pudo notar el paso del tiempo una vez afuera, ya que, por dentro, todo es igual. Un dato no menor, es que, los trabajadores, si quieren tomar un descanso o ir al baño, deben siempre cambiar los elementos de protección. También deben dejar toda su ropa al ingreso, ya que, para controlar que nada extraño entre a la fábrica, se les da ropa, por lo que la empresa también tiene una lavandería que limpia unos 600 kilos de ropa por día.  

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