Salud
Empleados del Garrahan denunciaron les ocultaron un fondo disponible de $40 mil millones
La crisis en el Hospital de Pediatría J. P. Garrahan sumó un nuevo capítulo este fin de semana. Empleados del centro de salud difundieron una carta abierta en la que denunciaron que durante más de un año se mantuvo oculto un fondo de inversión de $40 mil millones en el Banco Nación, pese al deterioro y la falta de recursos que golpeaban a la institución.
La carta abierta titulada “40 Mil Millones, la destrucción del Hospital J. P. Garrahan y la responsabilidad de sus autores”, señala que la existencia de esos recursos se conoció recién tras un pedido de acceso a la información pública realizado por diputados nacionales, quienes obtuvieron el balance anual 2024 del hospital. Allí quedó expuesto que el dinero provenía de fondos propios, generados por la gestión y el esfuerzo de sus trabajadores.
Según la normativa que regula a los hospitales nacionales bajo la Ley SAMIC, los fondos propios deben administrarse con total autarquía. Tradicionalmente se destinan a mejoras salariales, equipamiento, atención médica y una reserva limitada para emergencias. Sin embargo, el excedente nunca debe superar el equivalente a dos meses de gastos operativos, que en la actualidad ronda los $12 mil millones. Lo denunciado expone que el excedente fue ocultado y no reinvertido en salarios ni en mejoras hospitalarias.
Los trabajadores remarcan que con esos recursos se podrían haber evitado las consecuencias de la crisis: más de 240 profesionales renunciaron en los últimos meses, debilitando equipos clave que atienden patologías únicas en el país, además de la interrupción de proyectos científicos que representaban esperanza y calidad de vida para miles de pacientes. “Ese ocultamiento intencional no fue un error administrativo: fue un acto perverso”, señalaron en la carta.
“El Garrahan no es una entidad financiera: es un hospital. Sus recursos deben reinvertirse en mejores condiciones de trabajo, en avances científicos y en salvar vidas”, concluyeron los trabajadores, que exigen una respuesta inmediata de las autoridades y advierten sobre el riesgo que pesa actualmente sobre la salud de niños, niñas y adolescentes de todo el país.