EXPECTATIVA
“Mi querido Verdinegro”: el mensaje de una de las glorias de los ’90 para el plantel de San Martín en la previa del decisivo choque con Lanús
En la noche de este sábado San Martín juega uno de los partidos más importantes de los últimos seis años, tras el descenso en 2019. Necesita ganar o, al menos, no perder para mantener viva la ilusión de quedarse en Primera División. En las redes sociales no solo los hinchas se expresan con aliento a los jugadores, sino que hasta una de las glorias de la década del 90 también le dejó un mensaje al plantel que dirige el “Pipi” Leandro Romagnoli.
En los primeros minutos del sábado, a través de una historia de Facebook el “Yiyo” Néstor Rolando Leal (56) hizo un posteo alusivo a lo que representa el partido ante Lanús (desde las 21:30 en el estadio Hilario Sánchez). “Mucha suerte mi querido Verdinegro, hoy se gana”, escribió, con la camiseta puesta y los pulgares para arriba, el autor del recordado gol del ascenso al Nacional B el domingo 9 de julio de 1995.
Aquella vez el Yiyo puso el 3 a 2 (los anteriores goles fueron del “Beto” Alejandro Ortiz y el “Gringo” Mario Artés) ante Cipolletti de Río Negro. Desde ese día (hace 30 años) el Verdinegro nunca dejó de competir en los torneos profesionales de la Asociación del Fútbol Argentino, alternando entre la segunda categoría y la élite desde 2007.
“Cuando (Ariel) Moyano descargó en diagonal desde la derecha, la pelota me quedó picando. Miré al arquero, que era muy alto y me abría los brazos para quitarme ángulo, y dije ‘no me queda otra’, entonces la piqué. En esos segundos en que la pelota parecía que no bajaba más se me pasó por la cabeza todo el esfuerzo de ese campeonato y el hambre de gloria de aquel grupo”, recordó Leal hace algunos años.
La pelota cayó despacio detrás del cuerpo del arquero sureño y el Yiyo salió corriendo con los brazos en alto buscando a sus compañeros. Ese hombre que no supera con holgura el metro sesenta de estatura, y que ya había marcado en el ’91 junto a Walter Cuvertino para que San Martín pudiera pisar por primera vez la segunda categoría de AFA, se terminó de hacer grande y eterno en la rica historia verdinegra.
El exdelantero repasó cómo empezó su historia con el club de Concepción: “Llegué a los 11 años, porque a los hijos de una familia amiga los iban a llevar y a mí me invitaron. Después esos chicos dejaron el fútbol, pero yo seguí”. “En el año ‘85, Pedrín Olivera me hizo debutar frente a Alianza en la primera local”, contó.
El exjugador le declaró su amor al Verdinegro: “San Martín para mí es todo lo que me dio: la educación, la posibilidad de jugar. Siempre estoy muy agradecido al club. Allí aprendí mucho. Por eso amo esta camiseta”.