Solidaridad
“En esta Navidad los chicos piden comida”, el relato de quienes ayudan en el merendero Posibilidad para Todos
Desde hace 35 años, Sandra Pérez coordina el merendero Posibilidad para Todos junto a otras 17 personas. Este año, el equipo volverá a organizar un almuerzo solidario que se realizará el próximo 23 de diciembre, destinado a los niños y a las familias a las que asisten diariamente.
Como cada Navidad, Papá Noel recibió las cartitas de los chicos. Esta vez, los pequeños, plenamente conscientes de la situación económica, dieron un mensaje distinto. Muchos niños ya no piden juguetes, sino comida, ropa y bienestar para sus familias.
“Esta asociación nació hace 35 años cuando, por esas vueltas de la vida, me convertí en mamá soltera. Ahí surgió el deseo de ayudar a otras madres que estaban solas. Un día, entre las donaciones, llegó un traje de payaso. Al principio pensamos que no servía, pero después se nos ocurrió entregar las ayudas caracterizados. Así empezamos a usar personajes como Papá Noel, los Reyes Magos, payasitos y Piñón, llevando color y amor a cada lugar al que vamos”, contó Sandra a 0264 Noticias.
Con el tiempo, aquella idea inicial se extendió también a los chicos. Sandra abrió las puertas de su propia casa para que funcionara el merendero, pero ante el crecimiento de la cantidad de niños, fue necesario trasladarse a un espacio más amplio. Actualmente, el merendero funciona en el Lote Hogar N°18, donde asisten alrededor de 70 chicos que no solo reciben la merienda, sino que también comparten películas, juegos y momentos de contención.
Esta Navidad, el equipo decidió volver a organizar el almuerzo solidario para los pequeños y sus familias. Con mucho esfuerzo, comenzaron a reunir alimentos para poder brindarles una jornada especial.
Durante los días previos al encuentro, Papá Noel compartió momentos con los chicos, recibió sus cartas y repartió abrazos. Sin embargo, la lectura de esos mensajes dejó una profunda tristeza. “Hubo una carta que me marcó mucho: un nene me pidió que su hermano ya no usara armas. Sentí mucha tristeza, porque antes los chicos pedían juguetes y hoy piden por sus familias”, relató, visiblemente emocionado.
El trabajo cotidiano en el merendero les permitió a sus integrantes conocer realidades muy duras, pero también reforzó el impulso de seguir ayudando. Entienden que gestos simples, como escuchar o abrazar, pueden ser fundamentales para quienes atraviesan situaciones difíciles.
“Hay una historia que me conmovió profundamente. Hace unos 15 años fuimos a lo que hoy es la planta recicladora de Rawson, que en ese momento funcionaba como un basural. Los recolectores nos avisaron que había chicos que se alimentaban allí. Fuimos de manera clandestina con leche y tortitas. Al principio tenían miedo, pero después se dieron cuenta de que íbamos a ayudarlos y nos hicimos amigos”, recordó Sandra.
Además, destacó que esa experiencia le enseñó que la unión hace la fuerza. Si bien conseguir donaciones es cada vez más difícil, el trabajo en equipo permite lograr grandes cosas. Hoy, la mirada de sus nietos también es un motor que la impulsa a seguir al frente del merendero, que con los años se transformó en asociación, cooperativa de trabajo y refugio para muchas familias.
El almuerzo navideño se realizará el 23 de diciembre y esperan recibir a más de 70 chicos junto a sus familias. El menú incluirá pata muslo al horno, hamburguesas y viandas sin TACC para niños con celiaquía. Además, habrá brindis, exposición de manualidades, bailes y juegos.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo con frutas para el postre, golosinas, pan, jugo, calzado o peluches. Las donaciones se reciben a través del contacto con Sandra, al 2644030597.
“Al terminar cada actividad, mi casa se llena de trapos de colores y brillos porque nos sacamos los trajes y compartimos las historias de lo que vivimos ese día. Cada abrazo, cada mirada y cada beso nos llena el alma. Siempre sentimos que recibimos mucho más de lo que damos”, concluyó Sandra.