2026-01-30

MISIÓN HISTÓRICA

Rumbo a la Luna otra vez: la NASA entra en la cuenta regresiva para la misión Artemis II

Más de cinco décadas después del último vuelo tripulado alrededor del satélite natural, la agencia espacial estadounidense afina los últimos detalles de una misión que pondrá a prueba la nueva generación de vuelos espaciales.

La exploración espacial vuelve a ocupar un lugar central en la agenda científica mundial. La NASA se encuentra en la recta final de preparación de Artemis II, una misión histórica que marcará el regreso de astronautas a la órbita de la Luna por primera vez desde 1972, cuando se concretó el último viaje tripulado del programa Apolo.

El lanzamiento, previsto para febrero de 2026, será el segundo gran paso del programa Artemis, la iniciativa con la que Estados Unidos busca no solo volver a la Luna, sino establecer una presencia sostenida y sentar las bases para futuras misiones a Marte. A diferencia de las expediciones del siglo pasado, este proyecto combina tecnología de última generación, cooperación internacional y una visión de exploración a largo plazo.

La misión contará con cuatro astronautas que viajarán a bordo de la nave Orion, impulsada por el poderoso cohete Space Launch System (SLS). Durante casi diez días, la tripulación se internará en el espacio profundo, realizará un sobrevuelo lunar, orbitará el satélite natural y regresará a la Tierra siguiendo una trayectoria diseñada para aprovechar la gravedad de la Luna.

Hansen, Glover, Wiseman y Hammock Koch, junto a la cápsula Orión en el Centro Espacial Kennedy.

Artemis II tendrá un rol clave dentro del programa: será una misión de validación a gran escala. La NASA evaluará en condiciones reales todos los sistemas necesarios para vuelos tripulados más allá de la órbita terrestre, incluyendo soporte vital, navegación, comunicaciones, protección frente a la radiación y maniobras en el espacio profundo.

El desafío no es menor. Volar alrededor de la Luna implica alejarse a cientos de miles de kilómetros de la Tierra, sin posibilidad de asistencia inmediata. Por eso, esta misión es considerada un verdadero ensayo general antes de Artemis III, que sí tiene previsto el descenso de astronautas sobre la superficie lunar.

En paralelo, los equipos técnicos trabajan intensamente en las pruebas finales del SLS y la cápsula Orion en el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Uno de los momentos clave será el ensayo general de lanzamiento (WDR), una simulación completa que pondrá a prueba cada etapa del despegue. La experiencia de Artemis I, que sufrió retrasos por inconvenientes técnicos, refuerza la cautela de la agencia en esta etapa decisiva.

Mientras tanto, los astronautas avanzan con la fase final de preparación. Permanecen en Houston realizando simulaciones de misión y controles médicos, y se trasladarán a Florida pocos días antes del lanzamiento para cumplir con el protocolo previo al vuelo. La NASA ya definió un calendario con múltiples ventanas de lanzamiento, concentradas entre febrero y abril, lo que permitirá flexibilidad ante posibles ajustes técnicos o climáticos. Cada una de estas ventanas representa una oportunidad concreta para que la misión finalmente despegue.

Calendario de ventanas de lanzamiento de Artemis II para principios de 2026.

Más allá de lo técnico, Artemis II tiene un fuerte valor simbólico. Representa el retorno de la humanidad a un escenario clave de la historia espacial, pero con una mirada renovada: diversidad en las tripulaciones, cooperación global y la Luna como plataforma de aprendizaje para los próximos grandes desafíos de la exploración humana.

 

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