ESTE JUEVES
Cómo llega el sanjuanino Claudio “Chiqui” Tapia a declarar en tribunales en medio de una causa millonaria
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el sanjuanino Claudio “Chiqui” Tapia, enfrentará este jueves 5 de marzo uno de los momentos judiciales más delicados de su gestión. Está citado a prestar declaración indagatoria ante el juez Diego Amarante en el marco de una investigación por presunto perjuicio fiscal superior a los $19.353 millones.
La audiencia se realizará en los tribunales en lo Penal Económico de la avenida de los Inmigrantes, donde también deberán comparecer otros altos dirigentes de la entidad. Sin embargo, en la antesala, la defensa del dirigente solicitó la nulidad de la citación, planteo que deberá resolver el magistrado. La investigación fue impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que denunció a la AFA por retener impuestos a terceros y no ingresarlos al fisco dentro del plazo legal. Según el expediente, se trataría de 69 hechos ocurridos entre marzo de 2024 y septiembre de 2025.
Los delitos bajo análisis —apropiación indebida de tributos y de recursos de la seguridad social— contemplan penas de dos a seis años de prisión. La acusación sostiene que la omisión fue sistemática y no producto de problemas financieros. De hecho, el organismo remarcó que la asociación recibió ingresos millonarios durante el período investigado e incluso realizó colocaciones a plazo fijo, lo que alimentó la hipótesis de una maniobra de “bicicleta financiera”.
Los abogados de Tapia pidieron la nulidad del llamado a indagatoria al argumentar que aún está pendiente una apelación ante la Cámara Nacional en lo Penal Económico, donde solicitaron el sobreseimiento por inexistencia de delito.
También sostienen que las obligaciones tributarias se encuentran enmarcadas en un régimen especial creado por el Decreto 510/2023, firmado por el entonces presidente Alberto Fernández, que estableció una alícuota única sobre los ingresos del fútbol en reemplazo de las cargas sociales tradicionales. Ese esquema fue posteriormente cuestionado por el gobierno de Javier Milei —a través del ministro Federico Sturzenegger— por considerar que generaba un déficit previsional.
La AFA obtuvo medidas cautelares para mantenerlo vigente, por lo que el conflicto también tiene un trasfondo político e institucional. Si el juez rechaza la nulidad, Tapia será el primero en declarar en una ronda que continuará con otros dirigentes, entre ellos el tesorero Pablo Toviggino y autoridades administrativas de la entidad. Para garantizar el desarrollo del proceso, Amarante ordenó reforzar la seguridad y prohibió la salida del país de los imputados.
No obstante, el titular de la AFA recibió autorización especial mediante el pago de una caución para asistir a compromisos oficiales en el exterior. Tras las indagatorias, el magistrado tendrá diez días hábiles para definir la situación procesal de cada acusado: procesamiento, sobreseimiento o falta de mérito. Un eventual procesamiento podría tener consecuencias fuera de Argentina. El Código de Ética de la FIFA exige a los dirigentes actuar con integridad en asuntos económicos, y prevé sanciones que pueden incluir la suspensión para ejercer cargos vinculados al fútbol.
La causa generó un fuerte respaldo interno hacia la conducción de Tapia. El Comité Ejecutivo de la AFA resolvió un paro de actividades entre el 5 y el 8 de marzo, que afectará la novena fecha del Torneo Apertura. Dirigentes de distintos clubes, incluidos los de instituciones que no participaron de la reunión —como Boca Juniors— manifestaron posteriormente su adhesión. Desde la Liga Profesional consideraron la medida como una reacción ante lo que califican como un “avasallamiento” a la autonomía del fútbol.
El presidente de Atlético Tucumán, Mario Leito, vinculó el conflicto con el debate sobre la posible introducción de las Sociedades Anónimas Deportivas en el país. En paralelo, el abogado y vocero de la AFA, Gregorio Dalbón, cuestionó duramente al juez Amarante, a quien acusó de arbitrariedad y de presuntos conflictos de interés. Desde el entorno del magistrado rechazaron esas afirmaciones y las calificaron como infundadas.
La declaración indagatoria marcará un punto de inflexión en la causa y en la trayectoria de Tapia, uno de los dirigentes más influyentes del fútbol sudamericano en la actualidad. Mientras el balón permanecerá quieto en los estadios, el foco estará puesto en los tribunales, donde el presidente de la AFA buscará despejar las acusaciones que amenazan con impactar tanto en su futuro personal como en la estructura institucional del fútbol argentino.